El ministro de Infraestructura bonaerense confirmó que quiere ser gobernador en 2027 y reclamó que el peronismo defina sus candidatos en las PASO. Su nombre se suma a una grilla que incluye al intendente platense Julio Alak, a Jorge Ferraresi, a Mayra Mendoza y a varios jefes comunales.
La sucesión de Kicillof ya tiene un candidato que habla en voz alta. El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, confirmó que aspira a conducir la Provincia a partir de 2027. «Por supuesto que me gustaría conducir los destinos de esta provincia», afirmó en una entrevista con Radio Brisas.
El anuncio no sorprendió en el oficialismo, donde su nombre circulaba hace tiempo entre los posibles herederos del Movimiento Derecho al Futuro. Lo novedoso es que Katopodis decidió dejar de moverse en silencio y blanquear su aspiración, en una semana en la que el peronismo bonaerense volvió a exhibir sus tensiones internas.
Katopodis, el candidato de la continuidad
El ministro planteó su candidatura en clave de continuidad. Según explicó, se siente con la confianza necesaria para encarar los cambios que requiere la Provincia y, al mismo tiempo, darle continuidad a lo que viene haciendo el gobernador.
La definición lo ubica como el aspirante más cercano al proyecto de Kicillof. De hecho, según la Agencia DIB, Katopodis sería quien cuenta con el visto bueno del propio gobernador entre los nombres que suenan en el MDF.
Su trayectoria explica ese lugar. Fue intendente de San Martín, ministro de Obras Públicas de la Nación y hoy encabeza una de las carteras con mayor despliegue territorial de la gestión bonaerense. Esta misma semana, por ejemplo, acompañó a Kicillof en Carlos Casares y explicó los detalles de la obra del acueducto Freich, en medio del cruce del gobernador con La Libertad Avanza por la crisis del agua.
El pedido de PASO, un mensaje hacia adentro
El otro eje de la entrevista fue el método de selección. Katopodis sostuvo que los candidatos del peronismo deben surgir del voto de la gente y reclamó que haya primarias abiertas.
La definición tiene peso en el contexto actual. La Casa Rosada avanza con una estrategia para suspender las PASO, mientras que en el peronismo Kicillof, Massa y Máximo Kirchner ya habían coincidido en defenderlas, según trascendió. Para un aspirante con respaldo del gobernador pero sin un acuerdo cerrado con el resto del PJ, la interna abierta funciona como un mecanismo para dirimir la competencia sin depender de una negociación de cúpulas.
El planteo también dialoga con las advertencias del ministro de Gobierno, Carlos Bianco, que días atrás insistió en que ir divididos es el camino más corto para perder. Con PASO, la diversidad de candidatos se ordena dentro de un mismo frente. Sin ellas, la negociación por un nombre único se vuelve mucho más áspera.
Alak, el nombre platense en la grilla
Katopodis se suma de manera oficial a una lista de aspirantes que crece. Entre los nombres del oficialismo provincial figuran el exintendente de Avellaneda Jorge Ferraresi y el intendente de La Plata, Julio Alak.
La presencia de Alak le da a la discusión un componente local. El jefe comunal platense, con larga trayectoria en la gestión municipal y provincial, aparece como una de las cartas del peronismo con base en la capital bonaerense. Su eventual competencia con Katopodis, ambos cercanos al gobierno de Kicillof, abre una pregunta sobre cómo se ordenará el MDF si más de un dirigente propio busca la candidatura.
En La Plata, además, el tablero se mueve en varios frentes. Esta semana, el Frente Renovador realizó un plenario de la Octava Sección y avisó que quiere ser protagonista en la discusión sobre el futuro de la ciudad. Una eventual candidatura provincial de Alak reconfiguraría por completo la disputa por la intendencia.
Los otros aspirantes del peronismo
Fuera del MDF, La Cámpora tiene su propia carta: Mayra Mendoza, diputada provincial y exintendenta de Quilmes, aparece como la figura con mayor proyección del kirchnerismo para 2027.
Entre los intendentes, también se anota Leonardo Nardini, de Malvinas Argentinas, con buen vínculo con el cristinismo. Con menos ruido suenan el intendente de San Fernando, Juan Andreotti, del riñón massista, y el de Pilar, Federico Achával, uno de los referentes de la Liga de Intendentes peronistas, que pretende que un jefe comunal suceda a Kicillof.
El massismo, por su parte, tiene sus propias expectativas. Una encuesta de Vozna ubicó a Sergio Massa como el candidato a gobernador con mayor apoyo dentro del PJ, aunque el líder del Frente Renovador no definió su rol para 2027.
Una carrera que arranca con números en contra
El blanqueo de Katopodis llega en un momento delicado para el oficialismo. Una encuesta de DC Consultores mostró esta semana que el 63,2% de los bonaerenses elige un «cambio de rumbo» en la Provincia, y que en mención espontánea sobre quién debería gobernar, Diego Santilli encabeza las preferencias.
Para cualquier candidato de la continuidad, ese dato plantea un desafío doble: diferenciarse lo suficiente para captar a un electorado que pide cambios, sin romper con la gestión de la que forma parte.
Qué puede pasar ahora
La definición de Katopodis podría acelerar el posicionamiento de otros aspirantes que hasta ahora se movían en silencio. En el MDF, la convivencia entre varios candidatos propios dependerá de que haya PASO y de la decisión final de Kicillof sobre a quién respaldar.
En el resto del peronismo, el blanqueo abre otra discusión: si el candidato a gobernador saldrá del círculo del gobernador, de los intendentes o de La Cámpora. Con el Congreso del PJ previsto para noviembre y la pelea por las primarias abierta, la carrera por la sucesión ya dejó de ser una conversación de pasillo.


