La Universidad Nacional de La Plata entra en la etapa decisiva de su calendario electoral y todas las miradas se concentran en una facultad clave: Ciencias Médicas. En las próximas semanas, los consejos directivos de las 17 unidades académicas deberán elegir a sus decanos y decanas, un paso previo a la Asamblea Universitaria que en abril definirá la conducción del Rectorado.
El proceso no es menor: de estas votaciones surge el mapa político interno que después pesa en la elección del presidente de la UNLP. Con la mayoría de los escenarios ya bastante definidos, Medicina aparece como el único punto donde podría producirse un cambio de fondo.
Medicina, el foco político y académico
En 60 y 120 se proyecta un giro en la conducción. Por primera vez, un espacio referenciado en el peronismo tendría números para quedarse con el decanato. El nombre que encabeza ese armado es el del doctor Gustavo Marín, docente de Salud Comunitaria, investigador del Conicet y con trayectoria en gestión pública. La fórmula se completa con la doctora Irene Ennis, actual directora de la carrera de Medicina y también investigadora.
El sector ya adelantó su apoyo a la candidatura de Fernando Tauber para la presidencia de la UNLP, un dato que refuerza su integración al esquema de mayorías que hoy domina la política universitaria.
El actual decano, Juan Ángel Basualdo Farjat, no puede presentarse a un nuevo mandato tras dos períodos consecutivos. La gestión había intentado instalar a la vicedecana Mónica Ferreras como continuidad, pero el resultado de las elecciones de claustros cambió el tablero. El espacio que impulsa a Marín logró mayoría en profesores, graduados y estudiantes, donde tuvo peso la Juventud Universitaria Peronista vinculada al secretario de Gobierno platense, Guillermo “Nano” Cara.
Con ese respaldo, el armado reuniría alrededor de una docena de votos en el Consejo Directivo, más de los nueve necesarios para consagrar decano. A eso se suma el acompañamiento de sectores del radicalismo universitario y vínculos con instituciones profesionales y sanitarias de la región, desde el Colegio de Médicos hasta el Ministerio de Salud bonaerense y municipios del Gran La Plata.
El desafío de fondo: ingreso masivo y baja graduación
Más allá de la disputa política, en Medicina hay un problema estructural que condicionará a la próxima gestión. Tras la eliminación del examen de ingreso en 2015, la matrícula anual oscila entre 7.000 y 8.000 estudiantes. Sin embargo, el número de egresados ronda apenas los 600 por año.
Las estadísticas de la UNLP muestran que la tasa de graduación es hoy sensiblemente menor a la de hace más de una década. La deserción crece con fuerza a partir del tercer año, un cuello de botella que se repite en los pasillos de la facultad.
Entre las alternativas que se discuten figuran cambios en el plan de estudios, más carreras cortas y tecnicaturas vinculadas al área de la salud y, a mediano plazo, la posibilidad de un ciclo básico común que ordene el ingreso y amortigüe el abandono temprano. Son debates que impactan de lleno en la formación de profesionales que luego se insertan en el sistema sanitario de La Plata y la región.
Dónde podría haber competencia
Fuera de Medicina, los escenarios son más previsibles, aunque no todos cerrados. En Agrarias podría darse una pulseada entre el oficialismo, que impulsa al actual vicedecano Gabriel Keil, y el espacio opositor Convergencia, con vínculos con el exdecano Guillermo Hang. Keil contaría con los votos necesarios para imponerse, con el actual decano Ricardo Andreau como candidato a vice.
En Naturales, el decano Eduardo Kruse buscará la reelección, pero necesita una mayoría especial de 11 votos. Por ahora reuniría 10, con dos consejeros de graduados que todavía no definieron posición.
Reelecciones, enroques y continuidades
En el resto de las facultades, el panorama es de continuidad o recambios internos sin conflicto. Los oficialismos consolidaron mayorías en profesores y no docentes, y lograron buenos desempeños en el claustro estudiantil, lo que despeja el camino.
Se encaminan a seguir sin competencia las conducciones de Periodismo, Ingeniería, Informática, Psicología, Arquitectura y el Observatorio. En Económicas se perfila el regreso de Martín López Armengol al decanato, mientras que en Derecho la única candidata es Valeria Moreno.
También se prevén transiciones ordenadas en Exactas, Trabajo Social y Humanidades, donde habrá cambios de nombres pero dentro de los mismos espacios. En Artes, Veterinarias y Odontología los oficialismos mantienen el control, aunque en este último caso aún no está definido el sucesor de Gabriel Lazo.
El escenario del Rectorado
Con este mapa, todo indica que Fernando Tauber llegará a la Asamblea Universitaria con respaldo amplio y transversal. Su candidatura suma apoyos de facultades identificadas con el peronismo, el reformismo y sectores independientes, un esquema que ya lo acompañó en gestiones anteriores.
La elección de decanos no solo define autoridades en cada unidad académica: también ordena alianzas, equilibrios y proyecciones en una universidad que es referencia política, científica y profesional para La Plata y la provincia. En ese tablero, Medicina aparece hoy como la pieza que puede mover el juego.


