El video del asalto al menor mientras iba a la escuela se viralizó y encendió una nueva pelea entre la funcionaria nacional y el gobierno bonaerense. Pero el pibe sigue siendo invisible para ambos bandos.
Un chico de 12 años caminaba hacia la escuela en Tolosa cuando un hombre lo siguió durante varios metros, lo tiró contra la vereda por la espalda y le sacó la mochila, el celular, el buzo y todo lo que llevaba encima. El video de las cámaras de seguridad circuló masivamente el fin de semana y, como suele pasar, en pocas horas el hecho dejó de ser una noticia policial para convertirse en un campo de batalla político.
Lo que muestran las cámaras
El atacante no medió palabra. Siguió al menor durante una cuadra, lo derribó por la espalda para inmovilizarlo y procedió a revisar sus pertenencias con total calma. Le quitó la mochila, el celular y hasta el buzo que llevaba puesto. Después se fue.
La secuencia es brutal en su frialdad. Y el escenario —plena mañana, camino al colegio, barrio residencial de Tolosa— es exactamente el tipo de imagen que se instala en el imaginario colectivo y no se va fácil.
Bullrich va al choque
Patricia Bullrich, ex titular del Ministerio de Seguridad de la Nación, no tardó en aparecer. Este sábado publicó en redes un mensaje que no dejó margen para la interpretación:
«Yo no entiendo. El inútil de Kicillof y su no Ministro de Seguridad ven esto, ¿y no les genera nada? ¿Le roban a un nene de 12 años violentamente y dicen que está todo bien?»
El tono es el de siempre en Bullrich: directo, sin matices y con nombre y apellido. La funcionaria national lleva meses presionando sobre la seguridad bonaerense, y cada episodio viral en el territorio provincial es una oportunidad para instalar el contraste con su gestión a nivel federal.
La respuesta de Alonso: dura y con historia
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, respondió en la misma red y sin guantes. Le pidió a Bullrich «dignidad» y la acusó de usar a las víctimas para su campaña.
Pero además le tiró un dato concreto que apunta a la credencial más sensible de la exministra: «Este ‘no ministro’ al que usted se refiere es el mismo que tuvo que prestarle patrulleros a su gestión para que pudieran intervenir en Rosario, porque no tenían ni cómo patrullar las calles».
La referencia a Rosario durante la gestión Bullrich al frente de Seguridad nacional es un golpe bajo con sustento: la crisis de violencia en esa ciudad durante 2023 y 2024 fue uno de los puntos más débiles de su paso por el ministerio.
Alonso también defendió los números de su gestión: «Contamos con los niveles más altos de esclarecimiento de la historia», afirmó, aunque sin precisar fuentes ni metodología.
Tolosa, La Plata y una sensación que no cede
Para los vecinos de Tolosa, el debate entre funcionarios es casi un ruido de fondo. El barrio, que limita con el casco urbano platense y tiene una densa trama residencial, viene registrando un incremento en los robos callejeros que no se refleja necesariamente en las estadísticas oficiales pero sí en los grupos de WhatsApp del barrio y en las denuncias vecinales.
Que un nene de 12 años no pueda ir solo a la escuela sin ser atacado no es una abstracción política. Es una realidad que atraviesa cotidianamente a miles de familias del Gran La Plata.
El problema de fondo que nadie quiere discutir
La pelea Bullrich-Kicillof tiene una dinámica conocida: cada uno le atribuye al otro la responsabilidad por la inseguridad, nadie asume costos y el debate termina girando en torno a quién tiene más historia para atacar al otro.
Lo que queda afuera de ese intercambio es la pregunta incómoda: ¿qué hace concretamente cada nivel del Estado para que un chico pueda ir a la escuela sin que lo roben? La respuesta, por ahora, la tienen las cámaras de seguridad. No los funcionarios.
Con las elecciones legislativas en el horizonte, episodios como este van a seguir siendo usados como munición política por ambos lados. Bullrich necesita instalar la narrativa de un conurbano y una provincia ingobernable bajo el peronismo. Kicillof necesita mostrar gestión y no quedar pegado a cada video viral de inseguridad.
El menor de Tolosa, mientras tanto, ya tiene que volver a la escuela.
Foto: Captura de pantalla


