La provincia de Buenos Aires sancionó su primera Ley Audiovisual, un hito que redefine el mapa cultural y productivo bonaerense. La norma reconoce al sector como industria estratégica, crea un Fondo de Fomento de $675 millones y abre la puerta a nuevas oportunidades de empleo, identidad y desarrollo territorial
La Legislatura bonaerense aprobó esta semana la Ley de Promoción y Desarrollo de la Industria Audiovisual, impulsada por el gobernador Axel Kicillof y celebrada por organizaciones, realizadores y trabajadores. Se trata de una demanda histórica que finalmente reconoce a la actividad como productiva y estratégica, con capacidad de dinamizar la economía y fortalecer la identidad cultural de la provincia .
El corazón de la norma: Fondo de Fomento y nuevos registros
La ley crea un Fondo de Fomento Audiovisual inicial de $675 millones, actualizado anualmente por el Presupuesto provincial. Este instrumento financiará producciones locales, contratación de técnicos y artistas, y el desarrollo de proyectos que van desde el cine tradicional hasta videojuegos, animación y tecnologías inmersivas como la realidad virtual.
Además, se establece un registro único de productores y realizadores, junto con políticas de preservación del patrimonio audiovisual bonaerense .
Un “INCAA bonaerense” para potenciar la industria
La normativa incluye la creación de un organismo provincial similar al INCAA, que funcionará como motor institucional para coordinar políticas de fomento, inversión y promoción. El objetivo es garantizar un crecimiento sostenido del ecosistema creativo bonaerense y descentralizar la producción, impulsando polos audiovisuales en distintos municipios.
Identidad, empleo y territorio
La ley no solo apunta a la economía: también busca preservar y difundir la identidad bonaerense a través de sus producciones. Al declarar al audiovisual como industria estratégica, se reconoce su capacidad para generar empleo de calidad, estimular la inversión privada y fortalecer la diversidad cultural en todo el territorio.
Reclamos y desafíos: el rol de las organizaciones
Las organizaciones del sector celebraron la sanción como un triunfo colectivo, pero advierten que el verdadero desafío será la reglamentación. Reclaman protagonismo en la definición de criterios de distribución del Fondo y en la implementación de políticas que aseguren la participación equitativa de trabajadores, cooperativas y productoras independientes


