La nieta de Chicha Mariani cumplió 50 años el 12 de agosto. Ayer, la Casa Mariani Teruggi volvió a ser el escenario del ritual de memoria más conmovedor de La Plata: la suelta de 50 globos y una jornada de arte, encuentro y búsqueda incansable.
La Casa Mariani Teruggi, uno de los sitios de memoria más emblemáticos de La Plata, se convirtió el sábado en un espacio de encuentro para mantener viva la historia y la búsqueda de Clara Anahí Mariani, quien cumplió 50 años el pasado 12 de agosto. La actividad comenzó a las 14, en la vivienda ubicada en 30 entre 55 y 56, donde Clara Anahí fue secuestrada durante el ataque perpetrado contra la casa en 1976. La jornada reunió a familiares, sobrevivientes, vecinos, artistas, docentes, estudiantes y referentes de la memoria.
La Comisión Provincial de la Memoria lo dijo con una precisión que no necesita adornos: «Hoy es 12 de agosto y cumplís 50 años, Clara Anahí. Tenías 3 meses cuando te apropiaron los genocidas que derribaron tu casa y mataron a tus padres. Llevamos 50 años buscándote, como nos enseñó Chicha, tu abuela. Llevamos 50 años soltando globos, guardando regalos, cartas y dibujos para vos.»
Una beba de tres meses y doce días
Clara Anahí nació en La Plata el 12 de agosto de 1976 pero estuvo con sus padres y abuelos apenas 104 días. El 24 de noviembre de ese mismo año la casa en que vivía, la cual a su vez ocultaba una imprenta clandestina de la organización Montoneros, fue atacada en el marco de un operativo conjunto de la Policía y las Fuerzas Armadas. El saldo fue la muerte de cinco militantes, incluida Diana Teruggi, la mamá de la pequeña.
Daniel Mariani no se encontraba en la casa durante la balacera, pero fue asesinado casi un año después en la zona de las calles 132 y 35. Clara Anahí fue separada de su familia ese mismo día. Desde entonces no se supo más de ella. En 1998 el inmueble fue dado a la Asociación Anahí y desde entonces es un testimonio vivo de la última dictadura cívico-militar.
El acto: Pavón, Ramos Padilla y 50 globos al cielo platense
Este sábado, son 50 los globos que volaron en el marco de una jornada que inició con una charla y diálogo abierto con Elsa Pavón —Abuela de Plaza de Mayo—, su nieta Paula Logares y el juez Alejo Ramos Padilla, coordinado por Juan Salvador Delú y Verona Demaestri.
La presencia de Elsa Pavón tiene una carga simbólica particular: su nieta Paula Logares fue la primera nieta restituida por las Abuelas de Plaza de Mayo, en 1984. Que haya estado en la Casa Mariani Teruggi para el cumpleaños 50 de Clara Anahí —todavía sin restitución— dice algo sobre la persistencia de una búsqueda que no se rinde aunque pasen las décadas.
La agenda incluyó talleres para niños y jóvenes de estampa, el taller «Temporada de vientos» a cargo de la Biblioteca La Chicharra, mariposas de plastilina, una intervención artística de la colectiva Comando Nélida y fanzines de mariposas de la Fanzinoteca de Artes Combinadas.
Sillitas, mates, conversaciones, música, intervenciones artísticas y la tradicional suelta de globos formaron parte de una jornada que combinó el homenaje con la continuidad de una búsqueda que todavía no tiene respuesta.
La casa que guarda las marcas del ataque
Sus muros continúan exponiendo la innumerable cantidad de proyectiles que se dispararon contra la vivienda durante cuatro horas. La Casa Mariani Teruggi no es una reconstrucción ni una puesta en escena: es el edificio real donde ocurrió el ataque, con las marcas que dejó.
Cada vez que se abre para un acto de memoria, la casa habla por sí sola. Los agujeros de bala en las paredes no necesitan placa explicativa. Son el testimonio más directo de lo que hicieron las fuerzas de la dictadura en las calles de La Plata un noviembre de 1976.
Cincuenta años de búsqueda sin respuesta
«Llevamos 50 años buscándote, Clara Anahí, como nos enseñó Chicha, tu abuela. Llevamos 50 años soltando globos, guardando regalos, cartas y dibujos para vos», escribió la Comisión Provincial de la Memoria.
Chicha Mariani dedicó toda su vida a esa búsqueda y murió sin encontrar a su nieta. La Asociación Anahí, que lleva el nombre de Clara, sostiene hoy la búsqueda con el mismo compromiso. A cinco décadas de su nacimiento, el reclamo continúa vigente: encontrar a Clara Anahí y conocer qué ocurrió con ella después de aquel ataque.
En ese contexto, el acto de ayer en la calle 30 de La Plata no fue solo un cumpleaños en ausencia. Fue también una declaración de que la búsqueda no termina cuando se cumplen los años sino cuando se encuentra a la persona.


