Los bloques de La Libertad Avanza en la Legislatura bonaerense evalúan acompañar al peronismo en un proyecto que habilite nuevamente las reelecciones indefinidas de intendentes, concejales y consejeros escolares, pero ponen como condición la incorporación de la Boleta Única en las elecciones provinciales. La negociación abre un nuevo capítulo en la disputa por las reglas electorales.
Los legisladores de La Libertad Avanza comenzaron a debatir internamente la posibilidad de respaldar al peronismo en su intento de reinstalar las reelecciones indefinidas. La postura libertaria no surge como una orden directa de la Casa Rosada, pero sí responde a una agenda propia: instalar la Boleta Única de Papel como mecanismo de votación en la provincia de Buenos Aires. Para los representantes de Javier Milei, este sistema garantiza mayor transparencia y limita las prácticas de manipulación asociadas a la boleta partidaria tradicional.
Antecedentes recientes
La experiencia electoral de 2025 dejó en evidencia la coexistencia de dos sistemas distintos. En la elección general de octubre se aplicó la Boleta Única sin inconvenientes, lo que fue valorado por distintos sectores políticos y sociales. Sin embargo, en la elección desdoblada de septiembre se mantuvo el esquema tradicional de boleta partidaria, lo que reavivó críticas sobre el arrastre de candidatos y la falta de equidad en la competencia. Este contraste fortaleció la convicción libertaria de que la Boleta Única debe ser la regla en todo proceso electoral bonaerense.
El rol del peronismo
El peronismo bonaerense busca reinstalar las reelecciones indefinidas, una demanda de intendentes que consideran que la limitación vigente desde 2016 afecta la continuidad de proyectos locales y debilita su poder territorial. Para avanzar con la reforma necesitan construir mayorías en ambas cámaras legislativas. Allí aparece la relevancia de los libertarios, que podrían aportar los votos necesarios si se garantiza la incorporación de la Boleta Única. La negociación, de prosperar, marcaría un pacto pragmático entre dos fuerzas que hasta ahora se mostraban enfrentadas en la arena política provincial.
Negociaciones en curso
Las conversaciones entre los bloques incluyen también la posibilidad de revisar la distribución de bancas por sección electoral, un tema que interesa tanto al peronismo como a los libertarios. Aunque todavía no hay un acuerdo cerrado, la discusión avanza en comisiones y pasillos legislativos. La estrategia apunta a que cada fuerza obtenga un beneficio: los intendentes peronistas recuperarían la posibilidad de perpetuarse en el poder y los libertarios lograrían instalar un cambio estructural en el sistema de votación.
Impacto político
Si el pacto se concreta, el escenario político bonaerense podría transformarse de manera significativa. Para Milei y su espacio, sería un triunfo instalar la Boleta Única en la provincia más poblada del país, consolidando su discurso de transparencia y modernización. Para el peronismo, recuperar las reelecciones indefinidas fortalecería a sus intendentes y ampliaría su capacidad de control territorial. Para la ciudadanía, el cambio implicaría votar con un sistema más claro y uniforme, aunque también reabriría el debate sobre la concentración de poder en los municipios.


