La investigadora del CONICET y esposa del gobernador bonaerense contó, en una entrevista qué lecturas le recomendó a Axel Kicillof. Uno de los títulos, de Osvaldo Lamborghini, lo impactó especialmente.
No hace falta forzar la lectura cuando el otro ya es lector. Eso fue lo primero que aclaró Soledad Quereilhac, investigadora del CONICET y esposa del gobernador bonaerense, al ser consultada sobre los libros que le recomendó a Axel Kicillof.
“No tengo que obligarlo»
Quereilhac desmintió con humor la idea de que tuvo que insistirle al gobernador para que leyera. Según contó, Kicillof mantiene un hábito lector que viene desde joven y que ella hasta le envidia, porque él devora un libro en un fin de semana mientras ella lee más lento. Ese hábito, explicó, se formó en la adolescencia, entre la lectura en su casa y su paso por el Colegio Nacional de Buenos Aires.
El primer título: «Facundo», de Sarmiento
La primera recomendación fue un clásico ineludible de la literatura argentina: «Facundo», de Domingo Faustino Sarmiento, escrito en 1845 durante el exilio del autor en Chile. Quereilhac le planteó que era una lectura obligatoria antes de morirse, más allá de que no compartiera las posiciones políticas del autor. Le interesaba, sobre todo, la mirada materialista sobre el país que propone la primera parte del libro, aunque también le advirtió que la obra tiene una fuerte carga antifederal, algo que a Kicillof no le cerró del todo. Igual lo leyó, y le encantó.
El segundo: Manuel Puig
La segunda sugerencia fue «La traición de Rita Hayworth», la primera novela de Manuel Puig, publicada en 1968. Ambientada en un pueblo bonaerense, la obra reconstruye la vida cotidiana de distintos personajes a través de múltiples voces narrativas y es considerada la puerta de entrada al estilo que después consagró al autor con títulos como «Boquitas pintadas» o «El beso de la mujer araña».
El tercero: Osvaldo Lamborghini, la lectura que lo shockeó
La recomendación más dura fue «El niño proletario», de Osvaldo Lamborghini, un relato centrado en la violencia de clase en la Argentina. Quereilhac lo definió como un libro muy fuerte y contó que Kicillof quedó shockeado tras leerlo. Lamborghini, uno de los autores más rupturistas de la narrativa argentina, es hoy un escritor de culto entre críticos e investigadores por su lenguaje provocador y su ruptura con las convenciones narrativas.
Un dato que circula en medio de la interna
La anécdota tomó estado público pocos días después de que Quereilhac integrara la lista que arrasó en las elecciones de claustro de profesores de Filosofía y Letras de la UBA, y en medio de una semana marcada por los cruces internos del peronismo bonaerense en torno a la figura de su marido.


