El Gobierno nacional dictó la conciliación obligatoria y desactivó el paro de trenes anunciado por el gremio La Fraternidad. De esta manera, el servicio del Tren Roca y el resto de las líneas funcionará con normalidad este jueves, mientras se abre un período de 15 días de negociaciones salariales
Tras el fracaso de una audiencia paritaria, el Ministerio de Capital Humano intervino en el conflicto con La Fraternidad y suspendió la medida de fuerza prevista para este jueves. Los servicios ferroviarios circularán con normalidad mientras continúan las negociaciones.
Una medida que desactivó el paro
El gremio de maquinistas La Fraternidad había confirmado un paro total de 24 horas para este jueves, en rechazo a la oferta salarial del Gobierno. La propuesta de un aumento del 1% para enero fue considerada insuficiente por el sindicato, que decidió avanzar con la huelga. Sin embargo, la Secretaría de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y dejó sin efecto la medida, garantizando la circulación de los trenes metropolitanos y de larga distancia.
El rol del Gobierno en el conflicto
La resolución fue adoptada por el Ministerio de Capital Humano y comenzó a regir desde la medianoche del miércoles. La conciliación establece un período de 15 días en el que las partes deberán retomar las negociaciones paritarias, mientras el sindicato se abstendrá de realizar nuevas medidas de fuerza. El objetivo oficial es descomprimir el conflicto y evitar un impacto directo en millones de pasajeros que dependen del servicio ferroviario cada día.
Reacciones sindicales y próximos pasos
El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, denunció que la oferta salarial del Gobierno no responde a las necesidades de los trabajadores y anticipó que, si no hay avances en las próximas audiencias, el gremio volverá a evaluar medidas de fuerza. La conciliación obligatoria abre una ventana de negociación, pero también mantiene latente la tensión en el sector ferroviario.
Impacto en los pasajeros
La suspensión del paro fue recibida con alivio por los usuarios del Tren Roca y otras líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires, que se preparaban para una jornada de complicaciones. La normalización del servicio garantiza la movilidad en uno de los corredores ferroviarios más utilizados del país, especialmente en el sur del conurbano bonaerense.


