El expresidente y líder del PRO busca reorganizar la fuerza política con un núcleo duro de dirigentes propios y leales absolutos. Tras un verano marcado por su vida personal, Macri proyecta un 2026 de reconstrucción y disciplina interna, con la mira puesta en disputar la presidencia en 2027, lejos del gobierno de Javier Milei.
Macri decidió avanzar en la consolidación de un partido alineado estrictamente a su conducción. La incorporación de Fernando de Andreis como secretario general es la señal más clara de que el expresidente busca retomar el control total de la estructura partidaria.
Internas y expulsiones en agenda
En marzo insistirá con la expulsión de Gisela Scaglia, presidenta del PRO en Santa Fe, como parte de un proceso de “limpieza” interna. La estrategia apunta a evitar fracturas y garantizar que el partido se presente en 2027 con un candidato surgido de su círculo más cercano.
Distancia con Milei
Aunque mantiene diálogo con Javier Milei, Macri se posiciona cada vez más lejos del oficialismo libertario. Su discurso apunta a demostrar que el PRO no ha sido desplazado y que tendrá un rol central en la próxima contienda presidencial.
El horizonte electoral
El plan es claro: reconstrucción en 2026 y competencia en 2027. Macri apuesta a un partido disciplinado, con leales absolutos, que pueda disputar la presidencia con un candidato amarillo propio, en un escenario donde Milei buscará la reelección.


