A cuatro años del intento de asesinato contra Cristina Fernández de Kirchner, el kirchnerismo realizó un acto frente a su domicilio en San José 1111. Máximo Kirchner fue el principal orador y volvió a cuestionar al Poder Judicial. Sin embargo, el dato político más comentado fue una ausencia: Axel Kicillof no firmó el documento de respaldo a la expresidenta (no lo convocaron). El texto sí llevó la firma de dirigentes como Sergio Massa, José Mayans, Miguel Ángel Pichetto y Juan Grabois.
Máximo fue el orador central del encuentro. Destacó el rol político de su madre y afirmó que Cristina «se prepara» para volver a la actividad pública, pese a estar inhabilitada por la condena en la causa Vialidad.
«Se prepara y por eso fue a la ONU a reclamar por sus derechos políticos», sostuvo el diputado. Además, adelantó que el kirchnerismo espera un pronunciamiento de ese organismo internacional para octubre.
También trazó una comparación directa con la crisis de 2001. «A él el Poder Judicial no le hizo ni cosquillas, mientras que a Cristina la tienen secuestrada ahí arriba», dijo, en referencia a Fernando de la Rúa.
Al finalizar el acto, Cristina Kirchner salió al balcón para saludar a los militantes reunidos en la calle.
El documento que Kicillof no firmó
En paralelo al acto, distintos sectores del peronismo difundieron un documento titulado «La democracia no admite la eliminación del adversario». El texto vincula el atentado con los discursos de odio, las campañas de desinformación y lo que definen como «lawfare» judicial.
Entre los principales firmantes aparecen Mayans, Massa, Pichetto y Grabois. Sin embargo, el gobernador bonaerense no suscribió el escrito.
Desde la Casa de Gobierno de La Plata explicaron que Kicillof no fue convocado. Según indicaron, se enteró de la existencia del documento recién cuando ya había sido publicado.
La postura propia de Kicillof
El gobernador bonaerense eligió expresarse por su cuenta, a través de un mensaje en sus redes sociales. En el texto, cuestionó que la investigación judicial no haya identificado a los autores intelectuales del ataque.
«Es realmente grave que a cuatro años del intento de asesinato de @CFKArgentina la investigación no haya arrojado ningún resultado», escribió Kicillof. También calificó la detención de Cristina como «injusta» y sostuvo que ambos hechos son «dos caras de la misma moneda».
La diferencia de estrategia entre Kicillof y el resto del arco kirchnerista volvió a exponer las tensiones internas dentro del espacio opositor al Gobierno de Javier Milei.
El recuerdo del hostigamiento previo al ataque
Máximo Kirchner también reconstruyó el clima político que, según su interpretación, precedió al atentado. Habló de un «hostigamiento permanente» sobre la figura de su madre en los días previos al hecho.
Mencionó las protestas frente al domicilio de Cristina en Juncal y Uruguay, además de un episodio con vallas que fueron retiradas por manifestantes. Según el diputado, esos hechos ayudaron a naturalizar un clima de violencia.
Qué pasó el día del atentado
El intento de asesinato ocurrió el 1 de septiembre de 2022. Ese día, Fernando Sabag Montiel apuntó un arma contra Cristina Fernández de Kirchner frente a su domicilio en Recoleta. El disparo no llegó a producirse.
En octubre de 2025, la Justicia condenó a Sabag Montiel a 10 años de prisión por tentativa de homicidio agravado. Su pareja, Brenda Uliarte, recibió una pena de 8 años como partícipe necesaria. Un tercer acusado, Nicolás Carrizo, fue absuelto.


