Máximo Kirchner salió al cruce del Gobierno nacional y exigió que no se derogue la Ley de Manejo del Fuego, una normativa clave aprobada en 2020 que limita el uso de tierras incendiadas. El diputado de Unión por la Patria vinculó su reclamo con los recientes incendios en la Patagonia y advirtió sobre el riesgo de habilitar negocios inmobiliarios en zonas afectadas.
El diputado nacional Máximo Kirchner se pronunció públicamente contra la decisión del Gobierno de Javier Milei de avanzar con la derogación de la reforma a la Ley de Manejo del Fuego, sancionada en 2020. La normativa, impulsada por el propio Kirchner, establece que los terrenos afectados por incendios no pueden cambiar de uso ni ser vendidos durante un plazo de hasta 60 años, con el objetivo de evitar que los focos ígneos sean provocados con fines inmobiliarios o productivos.
Kirchner vinculó su reclamo con los incendios forestales que afectan a la Patagonia, donde cientos de hectáreas de bosques nativos fueron consumidas en las últimas semanas. “No podemos permitir que el dolor de las comunidades y la destrucción ambiental se conviertan en oportunidades de negocio para unos pocos”, señaló el legislador, en un mensaje que apunta directamente a la Casa Rosada.
El Gobierno y la polémica por la derogación
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó en diciembre que el Ejecutivo derogará la reforma de 2020, argumentando que las restricciones al uso de tierras incendiadas “afectan la producción y el desarrollo económico”.
Desde el oficialismo sostienen que la ley vigente impone sanciones excesivas y limita la capacidad de recuperación de los territorios.
La decisión generó un fuerte rechazo en sectores ambientalistas, organizaciones sociales y referentes de la oposición, que advierten que la derogación abriría la puerta a la especulación inmobiliaria en zonas de alto valor turístico y ecológico.
Patagonia en llamas: el contexto del reclamo
Los incendios recientes en Chubut, Río Negro y Neuquén reavivaron el debate sobre la protección de los bosques nativos. Brigadistas y comunidades locales denuncian que la falta de recursos y la desarticulación de políticas ambientales agravan la situación. En ese marco, la exigencia de Kirchner busca instalar el tema en la agenda pública y presionar al Gobierno para que mantenga las restricciones que impiden el cambio de uso de suelos incendiados.
Una disputa política y territorial
El planteo de Máximo Kirchner no solo tiene un trasfondo ambiental, sino también político. La derogación de la ley se interpreta como un gesto del Gobierno hacia sectores del agro y del mercado inmobiliario, mientras que la defensa de la normativa refuerza el posicionamiento del kirchnerismo en temas vinculados a la protección de recursos naturales.
La discusión promete escalar en el Congreso, donde Unión por la Patria buscará frenar la iniciativa oficialista y mantener vigente una ley que, según sus impulsores, es clave para evitar que los incendios se conviertan en un negocio.


