Mientras los incendios forestales consumían miles de hectáreas en la Patagonia, el Gobierno nacional volvió a quedar en el centro de la polémica. Javier Milei agradeció públicamente a bomberos y brigadistas, pero lo hizo sin viajar a la zona afectada y acompañando su mensaje con imágenes generadas por inteligencia artificial. El gesto simbólico contrastó con un dato clave: el fuerte recorte presupuestario al Servicio Nacional de Manejo del Fuego.
El mensaje presidencial llegó luego de las lluvias que ayudaron a contener gran parte de los focos activos en zonas críticas como Epuyén y El Hoyo, en Chubut. Desde sus redes sociales, Milei destacó el trabajo de brigadistas, bomberos y voluntarios. Sin embargo, en Instagram publicó imágenes editadas que lo mostraban en medio del operativo, pese a que nunca estuvo en el lugar ni mantuvo contacto directo con el gobernador chubutense, Ignacio Torres, según confirmó el propio mandatario provincial.
Recortes al manejo del fuego: el dato que incomoda
Más allá del impacto visual de las publicaciones, el eje del conflicto pasa por la política de recortes. Organizaciones ambientalistas advirtieron que el proyecto de Presupuesto 2026 prevé una reducción del 78,5% en términos reales para el Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

A ese recorte se suma una baja ejecución en años anteriores: en 2024 apenas se utilizó el 22% de los fondos asignados y en 2025 quedó sin ejecutar cerca del 25%. El contraste entre el discurso público y la asignación de recursos reavivó las críticas al Gobierno nacional en plena emergencia ambiental.
Brigadistas precarizados y jornadas al límite
Las consecuencias se reflejan en las condiciones de trabajo. Brigadistas de Parques Nacionales denunciaron precarización laboral, salarios bajos y falta de estabilidad. “Nuestra situación es crítica desde hace tiempo. Pedimos lo básico: salario digno, planta permanente y jubilación acorde”, señalaron.

El brigadista Hernán Mondino explicó que en la Patagonia los sueldos rondan los 860 mil pesos, mientras que en otras regiones bajan a 600 mil. Las jornadas suelen extenderse más de doce horas, sin pago de horas extra ni compensación por los días trabajados. Mucho reconocimiento en redes, poco respaldo en la realidad cotidiana.
La interna del Gobierno también llegó al incendio
La crisis ambiental también expuso la interna política dentro del oficialismo. La vicepresidenta Victoria Villarruel viajó al Parque Nacional Los Alerces para acompañar a los brigadistas y solicitó un helicóptero para sobrevolar las zonas afectadas. Desde la Casa Rosada rechazaron el pedido y argumentaron que los recursos “no están para hacer política”.

El cruce se trasladó a las redes. El secretario de Comunicación, Javier Lanari, cuestionó públicamente a Villarruel y habló de “alta política”, en una referencia directa a declaraciones previas de la vicepresidenta que aún generan malestar en el entorno presidencial. La disputa dejó en evidencia una relación rota que ya no se disimula.
Villarruel respondió anunciando que impulsará en el Senado un endurecimiento de las penas para quienes inicien incendios forestales. Aclaró que la responsabilidad penal debe aplicarse sin distinciones y evitó respaldar las acusaciones del Ministerio de Seguridad contra comunidades mapuches.
La Justicia descarta la hipótesis mapuche
En medio de la disputa política, la Justicia puso un límite. El fiscal de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, descartó de manera categórica que exista una acción coordinada de grupos mapuches detrás de los incendios.
Si bien confirmó que la principal hipótesis es que el fuego fue intencional y que se hallaron materiales acelerantes, negó cualquier vínculo con organizaciones radicalizadas o intereses inmobiliarios, desmintiendo así el discurso oficial sostenido por el Gobierno nacional.


