La forma de moverse por La Plata está cambiando. En medio de un tránsito cada vez más complejo y un transporte público cuestionado por frecuencias irregulares y recorridos poco eficientes, los viajes en moto solicitados a través de aplicaciones de movilidad crecieron con fuerza: en el último año se duplicaron, según un relevamiento elaborado por una de las principales empresas del sector en base a datos reales de su plataforma.
El dato no es menor. La capital bonaerense fue una de las primeras ciudades del país en habilitar formalmente esta modalidad a fines de 2022. En poco más de dos años ya se superó el millón de viajes y la curva continúa en ascenso. A nivel nacional, el volumen actual multiplica por más de 100 los registros de los primeros meses de operación, una señal clara de cómo este servicio se integró a la rutina diaria.
Trayectos cortos y conexión con trenes
El informe revela que la mayoría de los viajes en moto son trayectos breves. En muchos casos funcionan como complemento de otros medios: uno de cada cuatro traslados tiene origen o destino en estaciones de tren o nodos de transporte público.
La multimodalidad gana terreno. La moto no reemplaza al tren o al colectivo, pero se convirtió en una pieza clave para resolver el “último tramo”, especialmente cuando los horarios no coinciden o las frecuencias se estiran más de lo razonable.
En una ciudad con distancias relativamente cortas, pero con cuellos de botella frecuentes —Avenida 7, diagonal 74, 44 o 13 en hora pico son ejemplos conocidos— la agilidad pesa más que nunca. El ahorro de tiempo y el costo inferior respecto de un viaje en auto explican buena parte de la elección.
El contexto: transporte público bajo presión
El crecimiento de esta modalidad no puede analizarse aislado. La Plata arrastra desde hace años reclamos por la calidad del servicio de colectivos: demoras, unidades en mal estado y recorridos que no siempre responden al crecimiento urbano hacia zonas como Gorina, Los Hornos o Villa Elvira.
A eso se suma el impacto del costo del boleto y la incertidumbre por subsidios nacionales y provinciales, que tensionan el esquema tarifario. Para muchos usuarios, la moto por aplicación aparece como una alternativa competitiva en precio para trayectos cortos, especialmente cuando el tiempo apremia.
Sin embargo, el fenómeno también expone una paradoja: si bien la moto permite sortear el caos vehicular, su crecimiento masivo suma más unidades al ya saturado entramado urbano. La ciudad, con su trazado fundacional pensado para otro volumen de tránsito, enfrenta un desafío estructural que excede a cualquier aplicación.
Quiénes manejan: ingresos flexibles en tiempos de incertidumbre
La expansión del servicio también impacta en el mercado laboral local. La comunidad de conductores está integrada mayoritariamente por personas de entre 25 y 44 años, en su mayoría hombres. Siete de cada diez declararon tener hijos u otras personas a cargo, lo que da cuenta de la necesidad de ingresos sostenidos.
Para muchos, la moto representa una alternativa flexible: pueden conectarse entre cuatro y nueve horas diarias y combinar esta actividad con otros trabajos. Más de la mitad lleva menos de seis meses en la plataforma, lo que muestra un ecosistema dinámico y en renovación constante. A la vez, un grupo relevante supera el año de actividad, señal de que no se trata solo de un ingreso ocasional sino, en varios casos, de una fuente estable.
Flexibilidad horaria, posibilidad de generar dinero extra y afinidad con la conducción aparecen entre los principales motivos para sumarse.
Tecnología y seguridad
Las empresas destacan la incorporación de herramientas tecnológicas para mejorar la experiencia y reducir riesgos: sistemas de monitoreo, funciones de seguridad y desarrollos basados en inteligencia artificial forman parte del soporte operativo.
El desafío hacia adelante será equilibrar crecimiento, seguridad vial y planificación urbana. Porque el dato es contundente: la moto por app dejó de ser una opción marginal y se consolidó como un actor central en la movilidad platense. La discusión ahora pasa por cómo se integra a un sistema de transporte que necesita reformas de fondo para no seguir corriendo detrás de la demanda.


