En una entrevista en Futuröck, el diputado nacional rechazó las acusaciones de que su espacio político dificulte la gestión de Axel Kicillof. Además, criticó a mandatarios peronistas que respaldaron la reforma laboral impulsada por Javier Milei, profundizando las tensiones internas en el justicialismo.
Máximo Kirchner aseguró que La Cámpora tiene vocación de ayudar y recordó que acompañaron proyectos de Kicillof con los que no estaban de acuerdo, como el desdoblamiento electoral y el endeudamiento provincial. “No ponemos palos en la rueda”, enfatizó, en respuesta a quienes lo acusan de condicionar la gestión del gobernador bonaerense.
Críticas a los gobernadores
El dirigente kirchnerista fue más duro con algunos gobernadores del PJ que dieron quórum y respaldo a la reforma laboral del gobierno de Javier Milei. Señaló especialmente al gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, por el rol de sus diputados en el Congreso. “Hablan de abrir el peronismo y se abrió tanto que terminaron facilitando una reforma que golpea derechos laborales”, disparó.
El trasfondo político
Las declaraciones llegan en un momento de reacomodamiento interno del peronismo bonaerense, tras el acuerdo que impulsó a Axel Kicillof como nuevo jefe del PJ provincial. Kirchner, que dejó ese cargo, buscó marcar distancia de las tensiones pero también reafirmar la identidad de su espacio frente a los sectores más dialoguistas con Milei.
Así las cosas, la entrevista de Máximo Kirchner expone las tensiones en el peronismo bonaerense y nacional. Mientras busca despejar dudas sobre su relación con Kicillof, endurece su discurso contra gobernadores que se alinearon con Milei, en un escenario donde el PJ debate su identidad y estrategia frente al avance del oficialismo.


