Como informamos ayer, el ajuste de la administración Kicillof está generando conflictos en cascada con múltiples sectores del Estado provincial. La paritaria bonaerense es el nuevo frente abierto: septiembre transcurre sin suba salarial y con los gremios de estatales, docentes y judiciales en estado de malestar creciente.
Pese al compromiso explícito que asumió el gobierno provincial en el último acuerdo, la reapertura de la negociación no se produjo. Ya comenzó el proceso de liquidación de los sueldos de este mes sin ningún aumento. Los trabajadores cobran en septiembre lo mismo que en agosto.
Lo que prometió la Provincia y lo que hizo
El último acuerdo paritario estableció una suba total del 7 por ciento dividida en dos tramos: 5 por ciento en julio y 2 por ciento en agosto, calculados sobre los haberes de junio. Asimismo, aquel convenio incluía en su letra un compromiso expreso: la reapertura de la negociación en septiembre. Ese llamado nunca llegó.
Los representantes sindicales de UPCN, ATE, SUTEBA, UDOCBA y los gremios judiciales llevan semanas reclamando que el gobierno de Axel Kicillof retome la mesa de negociación. Sin embargo, el tiempo pasó sin una convocatoria formal y la liquidación ya está en marcha. La conclusión que sacan los dirigentes gremiales es que la Provincia «salteó» septiembre.
Dólares para los bonistas, espera para los trabajadores
La decisión tiene una explicación que el gobierno no dice en voz alta pero que los propios funcionarios reconocen en privado. Este mes, la administración provincial desembolsó 420 millones de dólares en concepto de amortización e intereses de bonos internacionales, producto de la renegociación de la deuda que encaró Kicillof al inicio de su gestión. Ese monto, según reconocen fuentes oficiales, equivale aproximadamente a un medio aguinaldo de toda la planta de empleados públicos.
En ese marco, el gobierno eligió priorizar el pago a los acreedores externos por sobre la reapertura salarial con sus propios trabajadores. No es la primera vez que ocurre algo similar: en junio tampoco hubo aumento, también con la excusa del pago del medio aguinaldo.
La inflación que avanza y los salarios que se quedan
La bronca de los empleados tiene sustento en los números. Según los gremios, el IPC acumulado en los primeros ocho meses de 2026 ya alcanzó el 21,3 por ciento. Con una inflación proyectada para todo el año en torno al 30 por ciento, cada mes sin paritaria implica mayor pérdida del poder adquisitivo. También los sectores más combativos del gremio docente expresaron ese malestar: una corriente disidente de SUTEBA convocó a un paro de 48 horas en rechazo al último acuerdo, al que calificó como insuficiente.
Qué viene ahora
La única posibilidad de que septiembre tenga alguna mejora salarial es que se llegue a un acuerdo en las próximas semanas y se pague de manera retroactiva con los haberes de octubre. Por otro lado, los gremios ya orientan su presión hacia una negociación que incluya octubre y noviembre como meses de suba efectiva. En tanto, reservan diciembre para una última ronda de 2026 en la que intentarán cerrar el año sin perder contra la inflación anual.
De esta manera, lo que iba a ser una revisión en septiembre se convirtió en una nueva postergación. Y los empleados públicos bonaerenses, que ya venían de junio sin aumento, suman otro mes de espera mientras los precios no frenan.


