Los gremios estatales y docentes de la provincia de Buenos Aires arrancan enero con la expectativa puesta en la reapertura de las paritarias. Tras un cierre de 2025 sin bono y con aumentos salariales demorados, las organizaciones sindicales presionan para que el Gobierno provincial convoque a retomar las negociaciones y avance en una recomposición que permita amortiguar el impacto de la inflación sobre los ingresos.
El final del año pasado dejó un saldo negativo para amplios sectores de trabajadores bonaerenses. La falta de definiciones en el último tramo de 2025 profundizó el deterioro del poder adquisitivo y acumuló reclamos que ahora vuelven con fuerza. En ese contexto, enero aparece como un mes clave para reencauzar la discusión salarial y descomprimir tensiones.
Fuentes gremiales anticiparon que durante los próximos días podrían darse los primeros contactos, al menos de manera informal. El escenario, sin embargo, está lejos de ser sencillo. Desde los sindicatos reconocen que la situación financiera de la Provincia condiciona cualquier acuerdo y que la negociación se dará con márgenes estrechos. “El panorama es muy complejo”, repiten en voz baja, mientras esperan una señal concreta del Ejecutivo.
La principal demanda pasa por recuperar lo perdido frente a la inflación de 2025. La intención sindical es avanzar hacia un esquema que, como mínimo, permita empatar la suba de precios, incluso con algún tipo de retroactivo. No obstante, nadie descarta alternativas intermedias: recomposiciones parciales, acuerdos puente o mecanismos transitorios que acorten la brecha salarial mientras se define un entendimiento más amplio.
Del lado del gobierno de Axel Kicillof, el mensaje que trasciende es de cautela. El cierre de 2025 fue especialmente ajustado en términos fiscales y eso anticipa una pulseada dura. La administración provincial deberá balancear las demandas de los gremios con un contexto económico adverso, atravesado por la caída de recursos y las tensiones propias de la economía nacional.
Para La Plata, donde el empleo público tiene un peso significativo, el desenlace de esta negociación no es un dato menor. El resultado de las paritarias impacta de lleno en el consumo local y en el clima social de la región. Por eso, lo que ocurra en los próximos días será seguido de cerca tanto por los trabajadores como por el conjunto de la comunidad.
Con este telón de fondo, los gremios encaran una semana que puede marcar el rumbo del inicio de año. Si hay convocatoria y avances concretos, podría empezar a destrabarse un conflicto latente. Si no, el malestar acumulado promete seguir creciendo, con un 2026 que arranca cuesta arriba para los salarios bonaerenses.


