La conflictividad en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) suma un nuevo capítulo. Desde este lunes y hasta el sábado 4 de abril, los docentes universitarios llevan adelante una semana completa de paro, en el marco de un reclamo que combina salarios en caída, falta de convocatoria a paritarias y un presupuesto que, aseguran, no alcanza para sostener el funcionamiento del sistema.
La medida fue ratificada por la Asociación de Docentes de la UNLP (ADULP), en línea con lo resuelto por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), y confirmada en asamblea local. Se trata de la segunda semana de huelga en lo que va del ciclo lectivo, luego del paro realizado entre el 16 y el 20 de marzo, que ya había condicionado el inicio de clases.
Un conflicto que escala y golpea el ciclo académico
El impacto será amplio: se espera una adhesión elevada en facultades y un freno casi total en los colegios preuniversitarios, donde la continuidad pedagógica vuelve a quedar en discusión. A esto se suma que el sector nodocente también anunció medidas de fuerza, con jornadas de protesta previstas para el 31 de marzo y el 8, 17 y 23 de abril, lo que anticipa un calendario académico atravesado por interrupciones.
En paralelo, el malestar también crece entre las familias de estudiantes de instituciones como el Nacional, la Anexa, Bellas Artes y el Liceo, que empiezan a visibilizar el impacto directo de los paros en la pérdida de contenidos.
Reclamos: salarios, presupuesto y una ley sin aplicar
El eje del conflicto apunta al Gobierno nacional, al que los gremios le reclaman la implementación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario (27.795), aprobada por el Congreso pero aún sin ejecución plena. También exigen la apertura urgente de paritarias, la actualización de becas y una recomposición salarial que compense la pérdida del poder adquisitivo.
Según datos del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), los trabajadores universitarios acumulan una caída del 32% en sus ingresos desde 2023, lo que equivale a más de siete salarios mensuales. En la misma línea, advierten que las transferencias a universidades nacionales registran una baja real del 45,6% entre 2023 y 2026, un recorte que condiciona tanto el funcionamiento como la proyección del sistema público.
Más medidas en agenda y una marcha nacional en camino
El plan de lucha no se agota en esta semana. Los docentes ya anticiparon una nueva tanda de paros hacia fines de abril, mientras que el 23 de ese mes se realizará una nueva Marcha Federal Universitaria, impulsada junto al Frente Sindical de Universidades Nacionales.
El objetivo es sostener la visibilidad del conflicto y ampliar la presión política en un escenario donde, por ahora, no aparecen señales de negociación concreta.
La UNLP, entre la disputa nacional y el impacto local
En una ciudad como La Plata, donde la UNLP no solo es un actor educativo sino también económico y social, el conflicto excede las aulas. La caída del poder adquisitivo de los trabajadores, el ajuste presupuestario y la falta de previsibilidad impactan de lleno en la dinámica local.
Con un calendario académico fragmentado y sin una mesa de diálogo en marcha, el escenario abre interrogantes sobre cómo seguirá el ciclo lectivo y hasta dónde escalará una disputa que ya lleva varios meses sin resolución.


