La FATUN, que agrupa a los nodocentes de las universidades nacionales, anunció jornadas de 24 horas sin asistencia a los lugares de trabajo el 28 de octubre y el 3, 12 y 16 de noviembre. Reclaman la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y la recomposición salarial. En la UNLP podrían verse afectados servicios administrativos, bibliotecas y comedores.
El conflicto universitario suma un nuevo capítulo. La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) resolvió un plan de lucha con cuatro jornadas de paro nodocente de 24 horas, sin concurrencia a los lugares de trabajo, en todas las universidades públicas del país. La decisión se tomó en una reunión del Consejo Directivo de la federación, con representantes de 54 organizaciones sindicales, según informó el diario El Día.
La medida se da una semana después de la quinta Marcha Federal Universitaria y en medio de la pulseada judicial por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Cuándo es el paro nodocente
Las jornadas de paro serán:
- Miércoles 28 de octubre.
- Martes 3 de noviembre.
- Jueves 12 de noviembre.
- Lunes 16 de noviembre.
Durante las semanas de protesta, la federación prevé además actividades de visibilización junto a las universidades en distintas regiones del país.
Qué reclaman los nodocentes
El eje del reclamo es la aplicación de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario, que el Congreso sancionó y ratificó pero el Gobierno nacional se niega a cumplir, y la recomposición de los salarios del sector. La FATUN también exigió que el Presupuesto 2027 incorpore las partidas necesarias para el sistema universitario.
Según datos presentados esta semana en una reunión de rectores, desde diciembre de 2023 las universidades nacionales acumulan una caída presupuestaria real del 41,6% y los salarios del personal universitario perdieron más del 30% de su poder adquisitivo.
La federación rechazó además la decisión de legisladores de La Libertad Avanza y funcionarios del Ejecutivo de impedir que representantes del sistema universitario participaran de una reunión de la Comisión de Presupuesto de Diputados. Y aprobó avanzar con acciones judiciales ante el fuero Contencioso Administrativo Federal para que los montos de la garantía salarial se incorporen a los salarios básicos, como establece el convenio colectivo del sector.
Unidad con docentes, rectores y estudiantes
La FATUN remarcó que el plan de lucha se sostendrá en unidad con el Frente Sindical de Universidades Nacionales, que agrupa a los gremios docentes, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), integrado por los rectores, y la Federación Universitaria Argentina (FUA).
La federación también repudió la represión denunciada por integrantes de la comunidad universitaria durante la Marcha Federal del 15 de octubre, que terminó con 25 detenidos frente al Congreso, y sostuvo que esos hechos vulneran el derecho a la protesta y la libertad sindical.
El Papa y el Presupuesto, en la agenda
Entre las acciones previstas, la Mesa Ejecutiva de la FATUN evaluará acompañar actividades durante la visita del papa León XIV a la Argentina, entre ellas las que se realicen en la Basílica de Luján, Buenos Aires y Córdoba. La visita está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, en medio del calendario de paros.
La federación propondrá además una convocatoria conjunta con el frente universitario para concentrarse frente al Congreso cuando se trate el Presupuesto 2027.
El impacto en la UNLP
En La Plata, el paro alcanzará a los trabajadores nodocentes de la UNLP, que desempeñan tareas administrativas, técnicas, de mantenimiento y de servicios en facultades, colegios preuniversitarios, bibliotecas y dependencias de la universidad. En las jornadas de huelga podrían verse afectados trámites, servicios de atención y actividades que dependen de ese personal.
La universidad platense acumula más de 30 jornadas de conflicto en el año, y su comunidad participó activamente de la toma del Palacio Pizzurno y de la última Marcha Federal. Para la ciudad, donde la UNLP es uno de los principales motores económicos y laborales, la prolongación del conflicto impacta mucho más allá de las aulas.
La pulseada judicial
El paro llega en un momento de idas y vueltas en la Justicia. El juez federal Martín Cormick había impuesto una multa diaria al jefe de Gabinete, Diego Santilli, por incumplir la cautelar que obliga a aplicar la ley, pero la Cámara la suspendió y habilitó nuevas apelaciones del Gobierno. Mientras tanto, la norma sigue sin cumplirse.
Depende del financiamiento
El plan de lucha mantendrá el conflicto universitario en la agenda durante todo noviembre, con paros que coincidirán con la visita del Papa y con el debate del Presupuesto en el Congreso. La respuesta del Gobierno a los reclamos de financiamiento definirá si el conflicto escala o si se abre una instancia de negociación.
Si el Ejecutivo sostiene su postura, es probable que docentes, nodocentes y estudiantes coordinen nuevas medidas en las próximas semanas, en un frente universitario que viene mostrando una unidad poco habitual.


