García Cuerva y Rossi lanzaron sus críticas más duras al Gobierno en la antesala de la peregrinación más masiva en años. La visita de León XIV convierte cada declaración eclesiástica en un hecho político. La Casa Rosada elige el silencio, pero no todos aguantan.
Dos millones de personas comenzaron este sábado a caminar desde Liniers hasta la Basílica de Luján, 60 kilómetros bajo el lema «Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos». Es la 52ª edición de la peregrinación juvenil y se proyecta como una de las más convocantes de su historia. El contexto no es ajeno al número: falta poco más de un mes para que el papa León XIV aterrice en Argentina, y la Iglesia decidió hablar antes de que llegue.
El mensaje fue claro. Y fue político.

«Ya crecí y la Argentina sigue en esa situación»
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, eligió la previa de la peregrinación para trazar el diagnóstico que el pontífice encontrará. Lo hizo en la Catedral Metropolitana, ante cámaras y micrófonos, sin eufemismos. «Va a encontrar una Argentina herida, una Argentina muy dividida, donde la descalificación y la intolerancia están a la orden del día», dijo. Y fue más lejos: «Duele en un porcentaje muy grande de hermanos que la están pasando mal, de hermanos muy pobres desde hace muchos años». Para ilustrar la persistencia del fracaso, recurrió a un recuerdo de su abuelo, quien le prometía que cuando creciera el país saldría adelante. «Yo ya crecí y la Argentina sigue en esa situación.»
El arzobispo cordobés Ángel Rossi, vicepresidente de la Conferencia Episcopal Argentina, fue aún más directo. Días antes había calificado al país de «cascoteado» y «socialmente muy bajoneado». En Radio Mitre Córdoba apuntó al corazón del relato oficial: «Parecen vivir en Marte». El lenguaje triunfalista del Gobierno, dijo, choca con una realidad «muy frágil». Luego fue más concreto: «La macroeconomía no baja al plato». Y redobló: «Dicen que sacaron gente de la pobreza. Debe haber sido para ponerla en la miseria.»
Por qué importa quién es Rossi
Las palabras de Rossi no son las de cualquier obispo. Fue novicio en la misma generación que Jorge Bergoglio. Conoció a Robert Prevost —hoy León XIV— en el sínodo previo al cónclave. Estuvo sentado a su lado cuando fue elegido papa. Tiene canal directo. Que sea él quien describe a Argentina como «cascoteada» ante el país y el mundo no es un dato menor. Es, entre los prelados argentinos, quien mejor conoce al hombre que llega.
Los números detrás de las palabras
Las declaraciones de ambos arzobispos tienen sustento estadístico. El INDEC registró que la pobreza trepó al 32,3% en el primer semestre de 2026, unos 15,5 millones de personas, con un aumento de 4,1 puntos respecto al semestre anterior. Esos datos desmienten el discurso oficial sobre la reducción de la pobreza —que el ministro Caputo salió a defender en Twitter sin mencionar la superdevaluación de diciembre de 2023 como factor determinante.
Cáritas reforzó el cuadro ante legisladores de 12 bloques: la ejecución de obras de integración sociourbana cayó un 98% entre 2023 y 2026, de 171.863 a 3.336 millones de pesos. Hay 671 obras de mejora en barrios populares paralizadas. El Presupuesto 2027 no destina fondos para reactivarlas.
La agenda que la Iglesia le armó al Papa
Más allá del diagnóstico general, la Iglesia lleva una agenda concreta para la visita del 8 al 11 de noviembre.
El artículo 39 del Presupuesto 2027 elimina el nomenclador de prestaciones para personas con discapacidad. PRO y UCR ya adelantaron que no acompañarán ese recorte. La votación en el recinto está prevista para el 7 de octubre. El padre Branco, que milita contra las apuestas online, dijo públicamente que sancionar una ley de restricción publicitaria antes de la llegada del papa «sería un gesto del Presidente». Esa ley perdió estado parlamentario en noviembre de 2024 y el nuevo proyecto oficial no incluye la prohibición de publicidad.
La Corte Suprema —Rosatti, Rosenkrantz y Lorenzetti— revocó esta semana el fallo que declaraba inconstitucional el artículo 154 del DNU 70/2023, que derogó la ley de tierras. Distintos obispos del interior habían cuestionado ese artículo durante todo el año. El fallo llegó en plena coyuntura eclesial.
Y la encíclica «Magnifica humanitas», que León XIV firmó en su primera etapa pontifical, advierte sobre la dependencia digital y la inteligencia artificial, con énfasis en la protección de menores. Un texto que llega mientras Argentina no logra aprobar una ley de apuestas online.
El timing del Presupuesto
Un detalle que en la Casa Rosada manejan con discreción: el Gobierno quiere aprobar el Presupuesto 2027 en la Cámara de Diputados el 4 de noviembre. León XIV aterriza el 8. Es decir, el papa llegaría cuatro días después de que el oficialismo intente consagrar en el recinto el mismo Presupuesto que la Iglesia cuestiona por el recorte en discapacidad, la ausencia de fondos para barrios populares y la falta de asistencia social estructural.
La Casa Rosada calla, pero no todos aguantan
La estrategia oficial frente a las declaraciones de García Cuerva y Rossi es el silencio. Karina Milei lleva personalmente la coordinación de la visita papal, por encima de la Secretaría de Culto —a cargo de Agustín Caulos, quien llegó al cargo vía Santiago Caputo y hoy opera desde un esquema de bajo perfil—. El canciller Gerardo Werthein señaló que no tiene «ningún tipo de preocupación» y llamó a los argentinos a estar «unidos y hermanados». Fuentes del oficialismo reinterpretaron las palabras de García Cuerva para quedarse únicamente con la frase sobre los argentinos que «no bajan los brazos».
La única voz que rompió esa contención fue Felipe Núñez, director del Banco de Inversiones y Comercio Exterior y hombre de la confianza del ministro Toto Caputo. «Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva», escribió en Twitter. El tuit estuvo solo. Nadie del gabinete lo respaldó. Nadie lo desmintió. La última reunión institucional entre representantes de la Iglesia, el Gobierno nacional, la gobernación bonaerense y el gobierno porteño se realizó a mediados de septiembre.
El gesto que viene
El cardenal Rossi adelantó la clave simbólica de la visita: León XIV irá el 9 de noviembre al Cottolengo Don Orione de Claypole, una institución que atiende a personas con discapacidad severa. Para Rossi, ese gesto replica lo que Francisco hizo en Lampedusa: empezar por los que el sistema descartó. «Nuestra gente tiene un resto, pero hay un cansancio», dijo el arzobispo cordobés. Y pidió que la visita «tenga inercia» más allá del 11 de noviembre.
La peregrinación que arrancó este sábado es, en ese contexto, el primer ensayo masivo de lo que viene. Dos millones caminando hacia Luján, el mismo Luján donde el papa también irá. El mensaje de la Iglesia ya está en la calle.


