El PJ provincial enfrenta una doble presión: sostener la gestión de Kicillof con menos recursos y resolver quién lo sucede. Un intendente del Conurbano ligado al MDF plantea la interna como única salida y descarta de plano la reelección indefinida.
El peronismo bonaerense atraviesa una de sus encrucijadas más complejas de los últimos años. Por un lado, la gestión de Axel Kicillof sangra recursos frente al ajuste del gobierno de Javier Milei. Por el otro, la discusión sobre 2027 ya está abierta —aunque pocos lo reconozcan públicamente— y el debate interno se acumula sin resolución a la vista.
La sucesión del gobernador es el elefante en la habitación. Los nombres crecen semana a semana y la lista de candidatos al sillón de La Plata se acerca a los veinte pretendientes. En ese escenario, la pregunta sobre cómo ordenar tanta ambición tiene una sola respuesta posible para algunos actores clave: la interna.
“Hay que hacer valer el peso que cada uno tiene»
Uno de los integrantes de la mesa chica del Movimiento Derecho al Futuro —el espacio político que nuclea a Kicillof y sus aliados— viene siendo explícito con sus pares. Se trata de un intendente del Conurbano que forma parte del grupo conocido como Quincho, ese círculo íntimo del gobernador que comparte almuerzos periódicos con él.
”Tenemos que ir a una interna», repite en sus conversaciones privadas. Y agrega: «Soy de los que cree en la competencia y de que hay que hacer valer el peso que cada uno tiene.”
La postura no es menor. En un espacio donde la palabra de Kicillof pesa, que un dirigente de la mesa chica salga a defender la competencia abierta sacude el tablero.
La reelección indefinida, enterrada antes de empezar
El otro punto caliente es la reforma política. En la órbita oficial se mezclan propuestas de todo tipo: cambios en la ley electoral, desdoblamiento de las elecciones bonaerenses de las nacionales, primarias, boleta única y —la más sensible— la reelección indefinida para intendentes y gobernadores.
Sobre este último punto, el mismo intendente del Quincho fue categórico: «Hay que poner plazos para darle un cierre porque no se puede estar todo el año en la indefinición.» Y fue más lejos: considera que el tema ya está prácticamente cerrado y que no ve margen real para que avance, dado el estado actual del debate interno.
Con esa declaración, se desinfla una de las ilusiones que habían empezado a circular con fuerza en algunos sectores del peronismo bonaerense.
Sin postura unificada, la coalición busca rumbo
La coalición oficialista no tiene una voz única en ninguno de estos frentes —algo que en el peronismo ya es casi una constante estructural. Las posiciones dentro del propio MDF son dispares y la reforma política, aunque en boca de todos, es admitida públicamente por muy pocos.
En La Plata y en el Gran La Plata, el escenario no es diferente. La incertidumbre sobre el calendario electoral —si habrá desdoblamiento o no, si las primarias serán reales o una formalidad— condiciona desde hoy la agenda de intendentes, concejales y dirigentes que necesitan saber cuándo y cómo van a competir.
Proyección a corto plazo
Si el debate sobre la reforma política no se resuelve antes de fin de año, el peronismo bonaerense llegará al 2026 —año electoral de medio término— sin reglas de juego claras. Eso beneficia a quienes tienen más estructura y recursos propios para aguantar la incertidumbre, y perjudica a los sectores más nuevos o con menor musculatura territorial. La interna, si finalmente se impone como mecanismo, podría ser el único escenario donde esa dispersión tenga alguna salida ordenada.


