El gobernador Axel Kicillof asumirá la presidencia del partido, pero Kirchner retiene poder como titular del órgano clave de definición política.
El Partido Justicialista bonaerense oficializó este mediodía su nueva estructura de autoridades. Axel Kicillof fue confirmado como presidente, acompañado por Verónica Magario (vice I), Federico Otermín (vice II) y Mariano Cascallares (secretario general). Sin embargo, la noticia más resonante es la continuidad de Máximo Kirchner al frente del Congreso partidario, un espacio estratégico que le garantiza influencia en la toma de decisiones.
Negociaciones intensas
La definición llega tras semanas de conversaciones entre los distintos sectores del peronismo bonaerense. El acuerdo evitó una interna que amenazaba con fracturar al partido y consolidó un esquema de unidad. La presencia de Kicillof en la presidencia refleja el peso de su gestión provincial, mientras que la permanencia de Kirchner en el Congreso asegura la representación de La Cámpora en la estructura.
Poder compartido
El nuevo esquema equilibra las tensiones internas: Kicillof gana centralidad institucional y política, mientras que Kirchner conserva capacidad de maniobra en la definición de candidaturas y estrategias. Leonardo Nardini, por su parte, fue designado presidente de la Junta Electoral, completando un armado que busca garantizar cohesión y proyección hacia los próximos comicios.


