Lunes 30 de marzo de 2026
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Qué son las tierras raras y cuál es su influencia en la economía actual

Las tierras raras son un nuevo concepto que ha entrado de forma abrupta en la sociedad. A raíz del conflicto en Ucrania, los medios de comunicación han empezado a hacer referencia a esta denominación, pese a que su importancia es capital en la economía actual; y lo lleva siendo desde hace varias décadas. Se trata, sin lugar a dudas, de uno de los recursos más estratégicos más trascendentales en lo que llevamos de siglo XXI; y todo apunta a que lo seguirá siendo durante muchos años. 

Aunque su denominación puede sugerir escasez, en realidad estos elementos no son tan raros en la corteza terrestre. Lo que los hace especiales es la dificultad para encontrarlos en concentraciones suficientemente altas como para ser explotados de manera rentable, así como la complejidad de su procesamiento. En un contexto económico marcado por la transición energética y la digitalización; las tierras raras se presentan como un concepto de imprescindible apreciación, tanto para el particular como para quien quiere dar un paso adelante por medio de inversiones en este producto.

Elementos clave

En este punto nos preguntamos: ¿qué son exactamente las tierras raras? Se trata de un grupo de 17 elementos químicos que comparten propiedades químicas y físicas muy similares, como su capacidad para generar potentes campos magnéticos, resistir altas temperaturas y participar en procesos electrónicos avanzados. Estas características los convierten en materiales insustituibles en numerosas aplicaciones y herramientas tecnológicas.

El grupo de las tierras raras incluye elementos como lantano, cerio, neodimio, europio o  disprosio, entre otros. Para el ciudadano de a pie, estos nombres suenan como algo muy lejano, que quizá estudió durante la época del instituto. La realidad es que son altamente productivos para el uso industrial. Por ejemplo, se utilizan en la fabricación de imanes permanentes de alta potencia, motores eléctricos, generadores eólicos o pantallas y sistemas de iluminación; entre otros resultados. 

Dónde se encuentran las tierras raras

Las tierras raras están distribuidas en distintas regiones del planeta, si bien su producción se concentra en unos pocos países. En la actualidad, China lidera de manera abrumadora tanto la extracción como el refinado de estos elementos, lo que le otorga una ventaja estratégica en el mercado global. Esta concentración ha generado preocupación en otras economías, como la estadounidense, que buscan diversificar sus fuentes de suministro o tener acceso a tierras raras fuera de sus fronteras. Por ello, Donald Trump ha insistido tanto a Zelensky en el control de los minerales que nacen en Ucrania.

Estados Unidos también dispone de sus tierras raras, al igual que Australia, Rusia o India. Pero esto no se traduce siempre en obtener una producción efectiva. 

En Sudamérica, el potencial de las tierras raras es significativo, aunque todavía está poco desarrollado. Argentina ha identificado indicios de estos elementos en diversas regiones, especialmente en el norte y el centro del país. Provincias como Salta, Jujuy, San Luis o Córdoba han sido objeto de estudios geológicos que sugieren la presencia de estos recursos, aunque la mayoría de los proyectos se encuentran en etapas tempranas de exploración.

Brasil es el país más avanzado de la región en este ámbito, con reservas más estudiadas y algunos proyectos en desarrollo que podrían posicionarlo como un actor relevante en el futuro. Otros países sudamericanos, como Chile o Perú, también presentan indicios. 

Relación con el modelo económico 

Las tierras raras son fundamentales para el funcionamiento de la economía actual, especialmente en sectores vinculados a la tecnología y la energía. Uno de los ámbitos donde su importancia es más evidente es la transición energética, ya que estos elementos son indispensables para la fabricación de turbinas eólicas, vehículos eléctricos y sistemas de energía renovable; lo que los convierte en piezas clave para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

En el ámbito de la electrónica, los ejemplos están en teléfonos móviles, ordenadores o televisores, que dependen de las propiedades únicas de estos elementos para mejorar sus prestaciones. Muchos de los avances tecnológicos que hoy se consideran cotidianos no serían posibles sin los elementos ocultos en las tierras raras.

La otra gran industria que está íntimamente ligada con estos nuevos recursos son la militar y la aeronáutica, debido al uso de sistemas de radar, misiles, satélites o aviones que se nutren de estos componentes. Esta dimensión añade un componente geopolítico de gran magnitud, pues el control de su producción y suministro puede influir directamente en los equilibrios de poderes. Por otro lado, la Inteligencia Artificial, la robótica o los sistemas de almacenamiento de energía también se incluyen en esta ecuación. 

Un recurso estratégico en transformación

El creciente protagonismo de las tierras raras ha impulsado una competencia internacional por asegurar su acceso. Al mismo tiempo, ha abierto el debate sobre el impacto ambiental de su extracción y la necesidad de desarrollar métodos más sostenibles. En este contexto, países con recursos potenciales, como Argentina, tienen la oportunidad de posicionarse en un mercado en expansión, siempre que logren equilibrar el desarrollo económico con la protección del entorno.

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