El tablero político bonaerense empieza a moverse con vistas a las elecciones de 2027. Intendentes peronistas, el gobierno de Axel Kicillof, la oposición y el oficialismo nacional ya discuten una agenda que combina reforma electoral, calendario de votación y el futuro de la ley que limita las reelecciones municipales.
En ese escenario, los jefes comunales del peronismo comenzaron a presionar para eliminar el tope que hoy les impide competir por más de dos mandatos consecutivos. La norma, sancionada en 2016 durante la gestión de María Eugenia Vidal con impulso del massismo, estableció un límite que empezará a impactar con fuerza en el próximo turno electoral.
Presión de los intendentes para modificar la ley
La presión sobre el gobernador Axel Kicillof crece desde el propio oficialismo provincial. Varios intendentes consideran que eliminar ese límite es una condición clave para sostener el poder territorial del peronismo en la provincia.
Uno de los que más lo plantea es el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, quien en reuniones partidarias insiste con una estrategia clara hacia 2027: preservar el control municipal.
“Hay que asegurar las 70 intendencias peronistas”, planteó recientemente. El número genera ruido dentro del propio espacio —el peronismo gobierna actualmente más de 80 municipios—, pero el mensaje político apunta a otra cosa: blindar el poder territorial antes que discutir candidaturas nacionales.
Para los intendentes, el control de los distritos es la base electoral del peronismo en la provincia y, por extensión, en la política nacional. En ese contexto, sostienen que la eliminación del límite a las reelecciones es una herramienta central para garantizar esa continuidad.
Kicillof coincide, pero evita impulsar el proyecto
Kicillof se manifestó en varias oportunidades en contra del límite a las reelecciones. Sin embargo, hasta ahora evita enviar un proyecto formal a la Legislatura para modificar la ley.
La expectativa de intendentes y legisladores era que el gobernador incluyera el tema en su discurso de apertura de sesiones ordinarias. Finalmente no ocurrió, lo que volvió a alimentar las especulaciones dentro del peronismo.
El motivo no es sólo legislativo sino político. Impulsar la reforma implicaría habilitar, por ejemplo, que dirigentes cercanos al kirchnerismo como Mayra Mendoza puedan buscar un tercer mandato en distritos clave como Quilmes. Ese tipo de definiciones impacta de lleno en la interna del oficialismo.
Una ley con apoyo transversal para ser modificada
A pesar de las tensiones políticas, en la Legislatura bonaerense la modificación de la norma tendría chances concretas de avanzar.
En ambos recintos existe un sector del radicalismo dispuesto a acompañar el cambio, al igual que algunos legisladores del PRO y bloques provinciales minoritarios. El principal foco de resistencia estaría en el Frente Renovador, espacio que impulsó la ley original junto al vidalismo.
Sin embargo, ese bloque hoy tiene menor peso legislativo y difícilmente pueda frenar la iniciativa si el peronismo logra acordar con sectores de la oposición.
La interna del peronismo vuelve a tensionar el debate
El debate sobre las reelecciones se cruza con una interna cada vez más visible dentro del peronismo bonaerense.
La semana pasada quedó expuesto uno de los momentos más tensos cuando el kirchnerismo bloqueó la designación del vicepresidente primero del Senado que pretendía impulsar el gobernador.
En paralelo, persisten cuestionamientos de intendentes cercanos a Kicillof por la falta de cambios en el gabinete provincial tras el triunfo electoral del peronismo el año pasado. Entre las críticas aparece el peso que mantiene La Cámpora en áreas clave de la gestión.
Las tensiones también se trasladan al plano simbólico. Mayra Mendoza cuestionó públicamente que el gobernador no mencionara la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner en su discurso ante la Legislatura. Días después, Ferraresi —uno de los dirigentes más críticos de Máximo Kirchner— calificó como “injusta” la condena contra la ex presidenta durante una sesión del Concejo Deliberante de Avellaneda, gesto que fue rápidamente valorado por el kirchnerismo.
Reforma electoral y estrategia hacia 2027
La discusión por las reelecciones es sólo una parte de una reforma política más amplia que comenzará a debatirse este año en la Legislatura.
Entre los temas centrales aparecen:
- la implementación de la Boleta Única de Papel en la provincia
- la continuidad o eliminación de las PASO
- el límite a las reelecciones de intendentes
- y el calendario electoral bonaerense
La decisión sobre el cronograma de votación será clave. Kicillof analiza nuevamente la posibilidad de desdoblar la elección provincial de la nacional, como ocurrió en 2025.
En la Gobernación consideran que un triunfo contundente en la provincia antes de la elección presidencial podría fortalecer una eventual candidatura nacional del mandatario.
El razonamiento también incluye un factor territorial: el peso electoral de los intendentes. En La Plata creen que hacerlos protagonistas del proceso electoral puede reforzar la estructura política que luego acompañe una campaña nacional.
La Cámpora rechaza el desdoblamiento
Sin embargo, el desdoblamiento genera fuerte resistencia dentro del kirchnerismo.
El sector que responde a Cristina Kirchner sostiene que separar las elecciones divide esfuerzos y debilita la capacidad del peronismo para disputar la elección presidencial.
La propia Mayra Mendoza lo expresó con claridad tras la última reforma laboral aprobada en el Congreso, al señalar que las elecciones separadas terminaron generando concejos deliberantes con mayoría peronista pero representación nacional minoritaria.
Para La Cámpora, el desafío debería ser el contrario: concentrar toda la fuerza electoral del peronismo en una sola elección nacional.
La Libertad Avanza busca nacionalizar la elección
Mientras tanto, desde el gobierno nacional también observan el tablero bonaerense. Karina Milei rechaza el eventual desdoblamiento y promueve una reforma electoral que incluya tres ejes: boleta única de papel, eliminación de las PASO y unificación de las elecciones nacionales y provinciales.
La estrategia libertaria apunta a nacionalizar el debate político y capitalizar la imagen del presidente Javier Milei en el territorio bonaerense.
Aun así, en La Libertad Avanza admiten que trabajan con distintos escenarios. Si Kicillof decide adelantar los comicios provinciales, el oficialismo nacional igualmente buscará disputar la elección con un armado político propio, incluso sin tener definido aún el candidato.
En paralelo, el espacio libertario comenzó a impulsar proyectos en más de cien municipios bonaerenses para reducir o eliminar tasas locales, una iniciativa que busca trasladar el debate sobre la presión fiscal al plano municipal.
Un año clave para el sistema político bonaerense
Con la discusión electoral ya instalada, el 2026 aparece como un año clave para definir el funcionamiento del sistema político bonaerense de cara a 2027.
Reelecciones indefinidas, boleta única, PASO y calendario electoral forman parte de una negociación que involucra a oficialismo y oposición.
En el fondo, la disputa no sólo gira en torno a reglas institucionales. También define cómo se organizará el poder político en la provincia más grande del país y cuál será el punto de partida para la próxima carrera presidencial.


