El Gobierno nacional entra en la recta final de las negociaciones por la reforma laboral, uno de los proyectos centrales del oficialismo para este año. Antes del inicio de las sesiones extraordinarias en el Congreso, la Casa Rosada busca cerrar apoyos políticos mientras intenta contener resistencias que crecen entre gobernadores y sindicatos.
Este lunes se reunirá en Balcarce 50 la mesa política del oficialismo para definir la estrategia legislativa. Participarán Karina Milei, Manuel Adorni, Patricia Bullrich, Martín Menem, Diego Santilli y Santiago Caputo. El objetivo es llegar al debate con el mayor respaldo posible en ambas cámaras.
Qué propone la reforma laboral que impulsa el Gobierno
La iniciativa fue elaborada a partir de lineamientos del Consejo de Mayo. Había sido presentada el año pasado, pero su tratamiento se postergó en medio de la presión sindical y la decisión oficial de priorizar otras leyes, como el Presupuesto 2026 y el paquete de alivio fiscal.
Ahora, con dictamen ya obtenido en el Senado, el oficialismo apunta a tratar la reforma laboral en la segunda semana de las extraordinarias.
Durante el receso, Bullrich activó una comisión técnica encabezada por la abogada Josefina Tajes. Allí se recibieron planteos de empresarios, especialistas y representantes laborales. Según fuentes parlamentarias, se registraron cerca de dos mil pedidos de audiencia. El Gobierno busca mostrar disposición al diálogo, pero sin modificar los ejes centrales del proyecto.
Gobernadores en alerta por cambios en Ganancias
Uno de los focos de conflicto está en el artículo que modifica el impuesto a las Ganancias para sociedades. La propuesta reduce alícuotas en tramos que son coparticipables, lo que podría afectar los ingresos provinciales.
Los tramos 2 y 3 pasarían del 30% al 27% y del 35% al 31,5%, respectivamente. Por eso, varios mandatarios reclaman revisar la medida o implementar compensaciones.
En los últimos días, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomó el diálogo con gobernadores. Algunos expresaron respaldo público, pero otros marcaron diferencias. Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Martín Llaryora (Córdoba) coincidieron en reclamar una mirada más federal sobre las políticas que impactan en las provincias productivas.
También generan dudas otros puntos del proyecto, como la aceleración de devoluciones de IVA y beneficios fiscales para fomentar la formalización del empleo. En las provincias observan con atención el costo fiscal de estas medidas.
Reforma laboral: fuerte rechazo de la CGT y gremios
El frente sindical también se prepara para un escenario de conflicto. Dirigentes de ATE y la UOM ya anticiparon que podrían convocar medidas de fuerza antes del tratamiento del proyecto. La CGT mantiene cuestionamientos a varios puntos de la reforma.
Entre los ejes más resistidos aparecen:
- El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) para el pago de indemnizaciones
- La posibilidad de que las empresas no actúen como agentes de retención de aportes
- Cambios en los convenios colectivos de trabajo
Desde el equipo técnico que impulsa la reforma aseguran que se analizarán propuestas “razonables”, pero descartan retroceder en los cambios estructurales. El objetivo oficial es avanzar hacia un esquema laboral que incentive el empleo registrado.
Impacto de la reforma laboral en La Plata y la provincia de Buenos Aires
Para distritos como La Plata y el Gran La Plata, el debate no es lejano. La combinación de empleo público, actividad industrial y servicios hace que cualquier modificación en el régimen laboral y en la coparticipación tenga efectos concretos en la economía local.
Además, una eventual caída de recursos provinciales por cambios en Ganancias podría repercutir en partidas que terminan impactando en los municipios. Por eso, el posicionamiento de los gobernadores también es seguido de cerca en la capital bonaerense.
Con este escenario, la última semana de negociaciones informales será determinante. El Gobierno necesita sostener el respaldo político sin desarmar el núcleo de su proyecto, mientras sindicatos y provincias buscan introducir cambios en una reforma que promete un debate intenso en el Congreso.


