Mientras el Congreso atraviesa semanas de alta tensión política con proyectos sensibles en debate, una encuesta nacional de Pulso Research aporta datos que ordenan —y también complican— la discusión pública. El relevamiento, realizado entre el 2 y el 9 de febrero sobre 2.175 casos en todo el país, midió dos ejes centrales: reforma laboral y baja de la edad de imputabilidad.
Los resultados muestran una sociedad que reclama cambios, pero que no necesariamente acompaña el texto que hoy impulsa el oficialismo.
Reforma laboral: acuerdo en el diagnóstico, dudas en la receta
El primer dato es contundente: el 52,6% de los consultados considera que en Argentina es necesaria una reforma laboral. Un 33,5% sostiene que no hace falta modificar el esquema actual y el 13,9% no tiene una postura definida.

La demanda de cambios es más fuerte entre jóvenes de 16 a 29 años (62,1%) y también registra niveles altos en el interior del país, especialmente en regiones como el NEA (69,9%) y la Patagonia (65,4%). En contraste, en el AMBA y en CABA el respaldo a la necesidad de una reforma es más bajo.
Pero cuando la pregunta se enfoca específicamente en el proyecto que el Congreso se dispone a votar, el escenario cambia. Solo el 35,1% se muestra de acuerdo con la iniciativa del Gobierno, mientras que el 44,6% expresa su desacuerdo y el 20,3% no sabe o no responde.

Es decir: hay mayoría que quiere modificar el régimen laboral, pero no necesariamente bajo los términos actuales del debate parlamentario.
El cruce de variables es todavía más ilustrativo. Entre quienes votaron a Javier Milei en el ballotage 2023, el 62,1% respalda la reforma en discusión. En cambio, entre votantes de Sergio Massa, apenas el 7,6% acompaña el proyecto y más del 80% lo rechaza.
En términos políticos, el oficialismo consolida a su núcleo duro, pero encuentra un techo claro fuera de su base electoral. Y en un Congreso donde cada voto cuenta, ese dato no es menor.
Un consenso más amplio: bajar la edad de imputabilidad
Si hay un punto que atraviesa alineamientos partidarios es la baja de la edad de imputabilidad. Según el estudio, el 72% está de acuerdo con reducirla a los 13 años, frente a un 20,7% que se opone.
El respaldo es alto en casi todos los segmentos: hombres y mujeres muestran niveles similares de apoyo, y el acuerdo supera el 70% en la mayoría de las franjas etarias. En regiones como el NOA alcanza el 84,2%.

Incluso entre quienes votaron a Sergio Massa en 2023, la mitad (50,6%) se manifiesta a favor de la medida. Entre votantes de Milei, el apoyo roza el 90%.
En un escenario político atravesado por disputas permanentes, la cuestión penal aparece como uno de los pocos temas con mayoría transversal. Para el oficialismo, representa una bandera con mayor margen de avance que la reforma laboral.
El impacto en el debate legislativo
La encuesta se difundió en un momento de sesiones extraordinarias, negociaciones cruzadas y movilizaciones en la calle. En ese contexto, la fotografía de la opinión pública funciona como termómetro y herramienta de presión.
Para distritos como La Plata, donde el empleo formal, la actividad estatal y el comercio conviven en un equilibrio frágil, el debate sobre reglas laborales no es abstracto. La discusión impacta en trabajadores públicos, pymes, profesionales independientes y jóvenes que buscan su primer empleo.
Los datos reflejan una tensión que atraviesa a buena parte del país: voluntad de cambio frente a un mercado laboral percibido como rígido, pero cautela frente a los alcances concretos de la reforma en discusión.
El Congreso tiene la última palabra. Pero los números muestran que la sociedad ya fijó posición: quiere reformas, aunque no a cualquier costo.


