Martes 3 de marzo de 2026
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Repercusiones de la apertura de sesiones en Provincia: oposición exige gestión, La Cámpora se planta y Kicillof confronta a Milei

La apertura período de sesiones ordinarias en la Legislatura bonaerense para este 2026 dejó un escenario político más tenso que festivo. Axel Kicillof eligió profundizar su confrontación con el presidente Javier Milei, defendió el rol del Estado provincial como “escudo” frente al ajuste nacional y anunció proyectos en seguridad y producción pública de medicamentos. Pero el discurso no logró ordenar la interna del peronismo y encontró una oposición que, esta vez, coincidió en un punto sensible: menos pelea con Nación y más gestión concreta en la Provincia.

Para los lectores de La Plata, donde el peso del empleo público, la universidad y el sistema sanitario provincial es determinante, el debate no es abstracto. Impacta en el funcionamiento de IOMA, en la seguridad urbana y en el inicio de clases, que este año volvió a estar atravesado por un paro docente.

Oposición: foco en IOMA, seguridad y gestión

El senador radical Maximiliano Abad fue uno de los primeros en salir al cruce: “Gobernar no es reclamar: es hacerse cargo”, sostuvo, en clara referencia al tono crítico de Kicillof hacia la Casa Rosada. Desde la UCR y los bloques dialoguistas remarcaron que la Provincia necesita “resultados concretos” y no sólo diagnósticos sobre la crisis nacional.

Desde La Libertad Avanza, Carlos Curestis cuestionó que el mandatario no haya puesto el eje en los índices delictivos y en los problemas cotidianos. “No tiene una mirada correcta de lo que está pasando en la Provincia”, afirmó.

El punto que unificó a radicales, libertarios y la Coalición Cívica fue IOMA. El vicepresidente de la Cámara, el radical Matías Civale, advirtió que el gobernador evitó referirse en profundidad a la situación del instituto. “Los afiliados necesitan soluciones urgentes a problemas que llevan años”, planteó. En la misma línea, Diego Garciarena, titular del bloque UCR + Cambio Federal, sostuvo que la crisis del organismo es “responsabilidad exclusiva del gobierno bonaerense” y reclamó una reforma estructural que garantice prestaciones y transparencia en el uso de recursos.

Para La Plata, donde miles de estatales, docentes y trabajadores judiciales dependen de IOMA, el debate no es menor. Las demoras en autorizaciones y la falta de cobertura en determinadas prácticas son una queja recurrente.

Garciarena, además, dejó una frase que resonó en los pasillos: “Cuente con nosotros para reclamar lo que Nación le adeuda a la Provincia, pero no nos pida que defendamos una gestión que no escucha ni dialoga”. Y remató con ironía: dijo que iría “al oculista” porque no veía las obras que el gobernador enumeraba.

Seguridad: proyectos en puerta y presión legislativa

En materia de seguridad, Kicillof pidió a la Legislatura avanzar con una nueva ley para el personal policial y anticipó una reforma integral de la Ley de Seguridad Pública, vigente desde hace más de 30 años. La intención, según explicó, es modernizar el régimen de ingreso y carrera bajo parámetros de “una policía del siglo XXI”.

El mensaje fue claro: el Ejecutivo necesita respaldo parlamentario. La discusión no será sencilla en un contexto donde la inseguridad vuelve a instalarse en la agenda, también en el Gran La Plata.

Interna peronista: La Cámpora pasa factura

Si la oposición fue crítica, el oficialismo tampoco mostró cohesión plena. La diputada Mayra Mendoza, referente de La Cámpora y cercana a Cristina Fernández de Kirchner, cuestionó que el gobernador no hiciera mención a lo que definió como “la detención ilegal de Cristina” ni a la “proscripción del peronismo”.

Mendoza volvió a marcar diferencias por el desdoblamiento electoral dispuesto para 2025. “No hay proyectos locales sin proyecto nacional”, afirmó, en una señal directa al debate estratégico que divide al kirchnerismo bonaerense.

El trasfondo es conocido: tensiones acumuladas entre el sector de Kicillof y el armado político que responde a Máximo Kirchner. La apertura de sesiones no fue el escenario para disimularlas.

El Frente Renovador también marcó matices

Desde el massismo, Alexis Guerrera y Valeria Arata pusieron el acento en el contexto social. Guerrera habló de un “clima adverso”, atravesado por el paro docente y el deterioro salarial. Arata, por su parte, respaldó el reclamo de los judiciales y señaló la brecha salarial con Nación y la Ciudad.

El mensaje del Frente Renovador fue doble: acompañamiento institucional, pero advertencia sobre los conflictos que erosionan la gestión.

Paro y clima en la Legislatura

La jornada tuvo un dato político relevante: por primera vez en la gestión de Kicillof, el ciclo lectivo no comenzó con normalidad. El paro docente, al que se sumaron estatales y judiciales, condicionó el inicio del año legislativo.

El gobernador desligó responsabilidades provinciales y apuntó al “desfinanciamiento deliberado” del gobierno nacional. Aun así, la foto mostró a dirigentes sindicales en los palcos mientras miles de alumnos no tenían clases.

Hubo también escenas que dejaron comentarios: el mandatario habló de pie —una novedad en este tipo de actos— y protagonizó un furcio al mencionar el programa PUPAA, lo que generó gestos incómodos en el oficialismo. Además, remeras con consignas políticas y un momento tenso con la vicegobernadora Verónica Magario por la Ley de Producción Pública de Medicamentos expusieron fisuras internas.

El eje económico y la polarización

En el plano macro, Kicillof trazó una crítica directa al modelo de Milei: habló de caída del consumo, cierre de empresas y pérdida de empleo. Defendió la intervención estatal y convocó a construir una alternativa “productiva y federal”.

El diagnóstico apunta a un escenario de ajuste que, en la Provincia, se traduce en menor obra pública y recortes de transferencias. Desde la oposición replican que el Ejecutivo provincial no puede limitarse a señalar a Nación cuando arrastra déficits estructurales propios.

Una Legislatura clave en año preelectoral

La sesión dejó una conclusión evidente: la tensión política no se tomó descanso. El gobernador necesita ordenar su frente interno y, al mismo tiempo, tender puentes con bloques que le permitan aprobar leyes sensibles.

Para La Plata y el Gran La Plata, donde conviven universidad, administración pública y un entramado industrial golpeado por la recesión, el rumbo que adopte la Provincia en seguridad, salud y empleo será determinante.

El discurso abrió el año legislativo. El desafío ahora es que las palabras se conviertan en gestión concreta.

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