Las estaciones de servicio de la ciudad vuelven a operar con limitaciones por inconvenientes en el sistema de Transportadora de Gas del Sur. Los cupos adicionales vigentes se mantienen hasta el 31 de agosto.
Los usuarios de GNC en La Plata enfrentan un nuevo episodio de restricciones en el suministro, pero la causa esta vez no es la demanda invernal. Los problemas se originaron en el sistema de Transportadora de Gas del Sur (TGS), lo que obligó a la distribuidora a interrumpir el suministro para los contratos interrumpibles y a aplicar restricciones menores sobre los consumos firmes.
La distribuidora comenzó a notificar formalmente a las estaciones con un texto que no deja margen a la interpretación: «Por problemas en el transporte, la distribuidora se ve en la obligación de restringir los consumos interrumpibles».
Qué cambia y qué no
El escenario tiene una diferencia respecto a las restricciones de las últimas semanas. Los cupos adicionales que varias estaciones de La Plata habían recibido para atender la demanda —volúmenes cedidos por otras estaciones de la provincia de Buenos Aires— se mantienen vigentes porque los contratos continúan hasta el 31 de agosto.
Eso significa que las estaciones que venían operando con esos cupos extraordinarios no verán afectado ese volumen por el momento. Lo que sí se interrumpe son los contratos interrumpibles, que son precisamente los diseñados para ceder ante problemas técnicos o de capacidad en el sistema de transporte.
Por el momento, desde la distribuidora no precisaron la duración de las restricciones ni su alcance exacto en cada estación de la región.
Una situación que se repite
La novedad vuelve a generar preocupación entre los conductores que eligieron el GNC como alternativa al combustible líquido por su menor costo. En las últimas semanas, La Plata ya había atravesado episodios de limitación en el suministro, con colas en las estaciones y tiempos de espera que se extendieron en los momentos de mayor demanda.
El patrón es conocido: en invierno, el sistema de transporte de gas opera al límite de su capacidad. Cualquier inconveniente técnico en la red —una planta compresora, un tramo de gasoducto— se traduce de inmediato en restricciones que llegan al usuario final en forma de cupos reducidos o cortes parciales del servicio.
Para los taxistas y conductores particulares que dependen del GNC, la incertidumbre sobre la duración de las restricciones es el dato que más preocupa: no saben cuántos días van a tener que ajustar sus recorridos o esperar más tiempo en las estaciones de servicio.


