El gobierno de Axel Kicillof reglamentó el Régimen de Inversiones Estratégicas (RIGI) en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa busca atraer proyectos de más de cinco millones de dólares con beneficios fiscales y condiciones específicas para potenciar la producción y el empleo
El Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense aprobó el reglamento operativo del RIGI, creado por la Ley Nº 15.510. Con esta medida, se formaliza el procedimiento administrativo para que las empresas puedan adherirse y acceder a incentivos fiscales. El objetivo es generar un marco de previsibilidad que estimule la llegada de capitales en sectores estratégicos.
Oportunidades para el territorio
El RIGI abre la puerta a proyectos de gran escala, desde infraestructura hasta minería y energía. En un contexto nacional donde la minería y la transición energética se perfilan como motores de exportación, la provincia busca posicionarse como un destino atractivo para inversiones que superen los cinco millones de dólares.
Condiciones y requisitos
Las empresas interesadas deberán cumplir con criterios de sostenibilidad, generación de empleo y desarrollo territorial. El esquema prevé beneficios fiscales, pero también exige compromisos claros en materia de impacto social y ambiental. La apuesta es que las inversiones no solo generen divisas, sino que también fortalezcan el entramado productivo local.
Un escenario competitivo
La reglamentación del RIGI bonaerense se da en paralelo a grandes proyectos mineros en el país, como el cuprífero Vicuña en San Juan y La Rioja, que esperan definiciones regulatorias para avanzar con inversiones millonarias. La competencia por captar capitales es intensa, y Buenos Aires busca diferenciarse con un esquema que combine incentivos y exigencias.


