El ministro del Interior acusó al gobernador bonaerense de defender dictadores y planteó que Buenos Aires debe ser “liberada”
El operativo militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Celia Flores, sacudió el tablero político regional y rápidamente se trasladó al escenario argentino. Mientras el oficialismo celebró la acción como un golpe contra el chavismo, Axel Kicillof cuestionó la intervención extranjera y defendió la soberanía venezolana.
Sus palabras, difundidas en la red social X, fueron el detonante de una nueva polémica que cruzó fronteras y se instaló en la política bonaerense.
La respuesta de Santilli
Diego Santilli, ministro del Interior de Javier Milei, reaccionó con dureza a las declaraciones de Kicillof. En su réplica, acusó al gobernador de “estar siempre del lado de los dictadores, delincuentes y narcotraficantes” y lo responsabilizó de ignorar los crímenes cometidos por el régimen de Maduro.
Santilli defendió la acción norteamericana y aseguró que, así como Estados Unidos “liberó” a Venezuela, la Provincia de Buenos Aires también necesita ser liberada de la conducción kirchnerista. Con ese mensaje, el funcionario nacional no solo cuestionó la postura internacional de Kicillof, sino que buscó instalar un paralelismo entre la crisis venezolana y la situación política bonaerense.
El traslado del debate a la Provincia
Las palabras de Santilli trasladaron la discusión internacional al plano local. Al plantear que Buenos Aires debe ser “liberada”, reforzó la narrativa libertaria que impulsa Javier Milei y marcó un nuevo frente de tensión con el gobernador.
El ministro del Interior vinculó la defensa de la soberanía venezolana con una supuesta complicidad del kirchnerismo bonaerense, y advirtió que la Provincia se encuentra atrapada en un modelo político que, según él, impide el cambio económico y social que promueve el gobierno nacional.
Reacciones en redes sociales
La polémica escaló rápidamente en X, donde dirigentes y militantes se alinearon detrás de cada postura. Los mensajes de Santilli fueron celebrados por sectores libertarios y por el oficialismo de Milei, que destacaron su dureza frente al kirchnerismo. Kicillof, en cambio, recibió respaldo del núcleo duro del peronismo y de voces críticas a la intervención extranjera, que coincidieron en la necesidad de defender la autodeterminación de los pueblos.
Entre tanto, usuarios moderados alertaron sobre el riesgo de trasladar la lógica de intervención militar al plano interno argentino, advirtiendo que el debate podía derivar en una peligrosa radicalización política.
Un inicio de año marcado por la tensión
La discusión entre Santilli y Kicillof expone las fracturas cada vez más profundas entre Nación y Provincia. Lo que comenzó como un debate sobre la crisis venezolana terminó convertido en un nuevo capítulo de la grieta local, con acusaciones cruzadas y un clima político que promete intensificarse en los próximos meses. En el inicio de 2026, la tensión entre el gobierno nacional y el bonaerense se proyecta como uno de los ejes centrales de la agenda política argentina.


