Con una temporada de verano que avanza sin el nivel de consumo esperado, el Gobierno nacional volvió a colocar al turismo interno en el centro de su estrategia económica. Daniel Scioli, secretario de Turismo, Deportes y Ambiente, presentó junto al Banco Nación el programa “Viajá+”, una batería de créditos y beneficios orientados a estimular los viajes dentro del país, en un contexto marcado por la caída del gasto y la cautela de los consumidores.
La iniciativa surge luego de que los indicadores del sector mostraran un desempeño por debajo de lo esperado. En ese marco, Scioli tomó distancia de las mediciones del Indec, discontinuó el respaldo a algunos relevamientos oficiales y promovió modificaciones en la forma de medir los consumos turísticos en el exterior, con aval del Banco Central, en una señal clara de tensión entre los datos y el relato oficial.
Un programa para sostener la temporada
El Viajá+ apunta a sostener la actividad turística durante el verano y evitar una caída más pronunciada en la ocupación hotelera. A diferencia del Previaje implementado durante la gestión de Alberto Fernández, el esquema actual no contempla reintegros ni créditos fiscales, sino financiamiento directo al consumidor, que deberá devolver el dinero en cuotas.
Desde el sector turístico lo resumen sin rodeos: el programa busca “poner plata en la calle” para una temporada que viene mostrando signos de estancamiento, especialmente fuera de los destinos tradicionales.

Créditos personales: el corazón del plan
El eje central del Viajá+ es una línea de préstamos personales del Banco Nación destinada exclusivamente a consumos turísticos dentro de la Argentina. Las principales características son:
- Monto máximo: hasta $5.000.000
- Tasa: fija del 28% TNA
- Plazos: 9, 12, 15 o 18 meses
- Acceso: exclusivamente a través de la app BNA+
- Condición: ser cliente del Banco Nación
Los fondos solo pueden utilizarse para hotelería, hosterías, alquileres temporarios turísticos contratados mediante inmobiliarias, balnearios y servicios de agencias de turismo, lo que garantiza que el dinero vaya directo a los prestadores del sector.
Descuentos y cuotas en servicios turísticos
Además de los préstamos, el programa suma una serie de beneficios comerciales para incentivar el consumo:
- Balnearios: 10% de ahorro sin tope y hasta 6 cuotas sin interés pagando con MODO
- Hotelería y hosterías: hasta 12 cuotas sin interés
- Gastronomía: 20% de descuento, con tope de $10.000 por compra
- Productos regionales: 20% de ahorro, con tope de $20.000 mensuales y hasta 3 cuotas sin interés
- Pasajes nacionales: 10% de descuento sin tope y hasta 3 cuotas sin interés
- Alquiler de autos: hasta 12 cuotas sin interés
- Agencias de turismo: hasta 12 cuotas sin interés
En total, más de 2.500 prestadores de todo el país se encuentran adheridos al programa, que puede gestionarse también a través del portal BNA Viajes.
Un Previaje sin reintegros y con deuda
La comparación con el Previaje es inevitable. Ambos programas comparten el objetivo de sostener la demanda turística y garantizar ingresos al sector, especialmente a hoteles y prestadores de servicios. Sin embargo, la diferencia es clave: mientras el Previaje devolvía parte del gasto en forma de crédito, el Viajá+ traslada el costo al turista, que debe financiar su viaje a largo plazo.
Este punto genera ruido político dentro del propio oficialismo. El gobierno de Javier Milei cuestionó duramente el Previaje durante 2024, al considerarlo una distorsión del mercado y un beneficio encubierto para grandes cadenas hoteleras. Sin embargo, el nuevo esquema mantiene la misma lógica de intervención, aunque bajo una modalidad financiera más alineada con el discurso libertario.
Impacto local y dudas sobre el alcance
En ciudades como La Plata, donde el turismo de cercanía, la gastronomía y las escapadas de fin de semana tienen peso propio, el impacto del programa dependerá de una variable central: la capacidad de endeudamiento de las familias. Con ingresos ajustados y consumo selectivo, no está claro cuántos potenciales turistas optarán por financiar sus vacaciones en cuotas.
Por ahora, el turismo vuelve a funcionar como una herramienta de emergencia para sostener actividad y empleo. La diferencia es que, esta vez, el viaje se paga después. Y el costo político también.


