Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA y de la Ceamse, se mostró junto a los intendentes peronistas Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente) en un encuentro que buscó exhibir respaldo político en medio de las denuncias por presuntos manejos irregulares de fondos en la entidad del fútbol argentino
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, recibió en las últimas horas a los intendentes Gastón Granados (Ezeiza) y Nicolás Mantegazza (San Vicente). La reunión, que quedó registrada en imágenes difundidas en redes sociales, fue interpretada como una señal política: Tapia buscó mostrar que mantiene respaldo dentro del peronismo bonaerense en un momento delicado, marcado por revelaciones sobre presuntas irregularidades en el manejo de fondos de la AFA.
El entramado de poder: fútbol y residuos
La relación de Tapia con Granados y Mantegazza no se limita al fútbol. Ambos jefes comunales tienen vínculos con el dirigente a través de la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse), la empresa encargada de la disposición de residuos en el AMBA, que Tapia también preside desde principios de 2025.
La Ceamse se convirtió en un núcleo estratégico de poder para Tapia, que le permite tejer alianzas con intendentes del conurbano y reforzar su influencia más allá del ámbito deportivo.
Contexto: denuncias y necesidad de respaldo
El encuentro se produce en un momento en que Tapia enfrenta cuestionamientos por supuestos manejos irregulares de fondos en la AFA. Las denuncias, que se conocieron en las últimas semanas, golpean su imagen y lo obligan a mostrar músculo político. La foto con Granados y Mantegazza, sonrientes junto al presidente de la AFA, fue leída como un gesto de respaldo en medio de la tormenta.
Señales hacia la interna del PJ bonaerense
Más allá de la coyuntura judicial y mediática, el gesto también tiene una lectura política hacia la interna del Partido Justicialista bonaerense. Tapia, con fuerte inserción en el conurbano, busca consolidar apoyos que lo respalden en su doble rol: al frente de la AFA y de la Ceamse. La foto junto a los intendentes se suma a otras reuniones recientes con jefes comunales que, en apariencia institucionales, funcionan como mensajes hacia la dirigencia peronista.
La estrategia de Tapia parece clara: mostrar respaldo político en momentos de crisis institucional. La combinación de su rol en el fútbol y en la gestión de residuos le otorga un entramado de poder que trasciende lo deportivo. Sin embargo, las denuncias sobre la AFA lo colocan en el centro de la polémica y ponen a prueba la solidez de sus alianzas.


