Domingo 12 de abril de 2026
Domingo 12 de abril de 2026
loader-image
temperature icon 24°C

Tras el salto de marzo, la carne frena en seco: hay cortes que ya bajan y cambia el clima en las carnicerías

Después de un mes de aumentos fuertes, el precio de la carne muestra señales de alivio. En La Plata, el consumo venía golpeado y el cambio empieza a notarse en el mostrador.

Después de un marzo con subas que tensaron al límite el bolsillo, el precio de la carne empezó a desacelerarse e incluso a retroceder en algunos cortes. En las carnicerías de La Plata ya hablan de una “pausa” que, sin ser un alivio definitivo, cambia el clima de un consumo que venía en caída.

De la escalada al freno

El arranque del año había dejado aumentos acumulados que impactaron de lleno en uno de los productos más sensibles para el consumo cotidiano. Marzo fue el punto más alto: subas rápidas, listas que cambiaban semana a semana y una demanda cada vez más retraída.

Ahora el escenario es distinto. En varios comercios se detecta estabilidad de precios y, en algunos casos puntuales, bajas leves en cortes específicos. No es una corrección generalizada, pero sí una señal clara de que la dinámica cambió.

El consumo, el factor que explica el giro

El freno no llega por casualidad. La caída del consumo jugó un rol central.

Con salarios que todavía corren detrás de los precios, la carne dejó de ser un producto de compra regular para muchos hogares. En La Plata, esa tendencia se reflejó en menor volumen de ventas y en un cambio de hábitos: más pollo, más cerdo y menos cortes tradicionales.

Ese ajuste forzado terminó impactando en la cadena comercial. Con menor rotación, los precios dejaron de tener margen para seguir subiendo al ritmo de semanas anteriores.

Qué pasa en las carnicerías

En el mostrador, la sensación es de cautela. Los carniceros hablan de “estabilidad con tendencia a la baja”, pero evitan entusiasmarse.

Algunos cortes que habían pegado saltos más bruscos en marzo son los que ahora muestran pequeñas correcciones. Otros directamente se mantienen sin cambios, algo que ya se percibe como una novedad después de meses de subas constantes.

El dato clave: no hay un rebote en la demanda. El consumidor sigue midiendo cada compra.

Un alivio relativo, con límites

La baja —cuando aparece— es leve y no alcanza para recomponer el poder de compra perdido. En términos reales, la carne sigue en niveles altos.

Por eso, más que una mejora estructural, lo que se ve es un reacomodamiento después de un pico de precios difícil de sostener.

Qué puede pasar en las próximas semanas

El escenario a corto plazo dependerá de dos variables: la evolución del consumo y el comportamiento de la inflación general.

Si la demanda sigue débil, es probable que los precios continúen estables o con leves ajustes a la baja. Pero si aparece una recuperación del consumo —aunque sea parcial—, el margen para nuevas subas vuelve a abrirse.

Por ahora, el mercado parece haber encontrado un punto de pausa. Y en un contexto inflacionario, eso ya es noticia.

Scroll al inicio