Elegir una comisión en la Universidad Nacional de La Plata no suele ser una decisión sencilla. Para muchos estudiantes, el proceso se apoya más en recomendaciones informales que en información oficial. Grupos de WhatsApp, comentarios de pasillo y contactos “clave” suelen pesar más que los horarios o los programas.
En ese contexto, un estudiante de la Facultad de Ingeniería desarrolló Rate My Profe, una plataforma digital que permite calificar profesores y cátedras de la UNLP a partir de opiniones verificadas de alumnos, con el objetivo de ordenar ese boca en boca y transformarlo en datos accesibles.
Quién creó Rate My Profe y cómo surgió la idea
El proyecto fue desarrollado por Stefano López Moriconi, estudiante platense de 18 años que cursa Ingeniería en Computación en la UNLP. La iniciativa nació luego de realizar una encuesta a estudiantes de Ingeniería, que dejó en evidencia cómo se toman hoy las decisiones académicas.
Si bien el relevamiento —realizado sobre 68 alumnos— no apunta a una representatividad estadística estricta, sí permitió detectar tendencias claras:
- El 50% considera que el profesor es el factor más importante al elegir comisión, incluso por encima del horario.
- El 52,9% descarta una cursada si el docente tiene mala reputación.
- El 73% se informa por amigos o grupos de WhatsApp, lo que confirma el peso de los canales informales.
- Aunque el 80% conoce las encuestas oficiales, el 66% nunca vio cambios concretos y el 77,9% no sabía que esos resultados son públicos.

Cómo funciona la plataforma para calificar profesores de la UNLP
A partir de esos datos, Rate My Profe busca cubrir un vacío: centralizar información que ya circula entre los estudiantes, pero de manera dispersa y poco transparente.
Actualmente, la plataforma —limitada por ahora a la Facultad de Ingeniería— reúne:
- Más de 5.000 profesores
- Información de 562 materias
- Más de 15 años de datos históricos, integrados desde encuestas del sistema SIU
El sitio funciona como un buscador por profesor, materia o código de cursada, con perfiles individuales que permiten comparar experiencias de forma rápida.

Qué información incluye cada reseña
Las opiniones publicadas en Rate My Profe no se limitan a un puntaje general. Cada reseña incorpora datos concretos y comparables, entre ellos:
- Resultado de la cursada (promocionó, regularizó, desaprobó o abandonó)
- Fecha de la experiencia
- Puntaje general (1 a 5)
- Claridad y pedagogía
- Nivel de exigencia
- Justicia al corregir
- Cantidad estimada de horas de estudio por semana
- Campos de texto con “lo bueno” y “lo malo”
- Etiquetas adicionales
- Indicación sobre si volvería a cursar con ese docente

Validación de alumnos y anonimato
Uno de los puntos clave del proyecto es la verificación de la información. Solo pueden dejar reseñas los alumnos regulares, condición que se valida mediante un certificado oficial que se comprueba automáticamente con un script desarrollado por el propio creador.
A pesar de ese control, la identidad del estudiante permanece anónima, lo que permite opinar sin temor a represalias y favorece la participación.
El interés de los estudiantes y el impacto inicial
En sus primeras semanas online, la plataforma registró más de 530 visitas, con picos de hasta 57 usuarios conectados en una sola hora, una señal del interés que genera la posibilidad de contar con información clara al momento de inscribirse.
Entre las secciones más consultadas aparecen los rankings de docentes, que permiten visualizar tendencias generales sin personalizar conflictos, y funcionan como una radiografía del funcionamiento académico desde la mirada estudiantil.
Un proyecto con proyección en toda la UNLP
Desde el desarrollo aclaran que el objetivo no es “zafar” de las materias, sino mejorar la calidad académica, priorizando reglas claras, evaluaciones justas y mejores experiencias de cursada.
Si la experiencia en Ingeniería resulta positiva, la idea es expandir Rate My Profe a otras facultades de la UNLP, lo que podría modificar de manera estructural cómo miles de estudiantes de La Plata eligen sus cátedras.
En un escenario donde la información abunda pero rara vez está ordenada, la iniciativa muestra cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta concreta para mejorar la vida universitaria, incluso desde el primer año de carrera.


