Miércoles 28 de enero de 2026
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Un libertario insultó al director de ARBA por denunciar mansiones declaradas como baldíos en la Costa

Un nuevo cruce político sacude la Costa Atlántica: el dirigente libertario Agustín Romo insultó al titular de ARBA, Cristian Girard, luego de que el organismo denunciara más de 110.000 metros cuadrados de mansiones y edificios de lujo declarados como baldíos en Pinamar y Cariló. El episodio expone la tensión entre la fiscalización estatal y el discurso libertario contra los controles tributarios.

El dirigente libertario Agustín Romo lanzó una dura descalificación contra el titular de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), Cristian Girard, luego de que el organismo denunciara un fraude millonario en la Costa Atlántica. “Es un comunista enfermo mental”, escribió Romo en sus redes sociales, en respuesta al operativo que reveló más de 110.000 metros cuadrados de construcciones de lujo declaradas como terrenos baldíos en Pinamar y Cariló. La frase, cargada de violencia política, generó un fuerte repudio y abrió un nuevo capítulo en la tensión entre el discurso libertario y la fiscalización estatal.

El operativo de ARBA en Pinamar y Cariló

La investigación de ARBA se desplegó en las zonas más exclusivas de la Costa Atlántica y dejó al descubierto un esquema de evasión que involucra a más de doscientas viviendas de alta gama y veinticinco edificios que tributaban como si fueran lotes vacíos. En total, se detectaron 110.000 metros cuadrados de construcciones no declaradas, lo que implica un perjuicio millonario para las arcas provinciales. Girard sostuvo que el objetivo es “terminar con la desigualdad tributaria” y que quienes poseen propiedades de lujo deben contribuir en proporción a su patrimonio.

La reacción libertaria

La respuesta de Romo no se limitó a un insulto personal: expuso la visión libertaria que rechaza los controles fiscales y acusa al Estado de hostigar a los contribuyentes. Para el dirigente, los operativos de ARBA son una muestra de “persecución ideológica” contra quienes invierten en la Costa. Girard, en cambio, defendió la fiscalización como una herramienta indispensable para garantizar equidad y transparencia. El cruce refleja la polarización política actual: de un lado, la intervención estatal para combatir la evasión; del otro, la narrativa libertaria que busca reducir impuestos y cuestiona la legitimidad de los organismos de control.

Un trasfondo político y social

La denuncia de ARBA generó indignación entre vecinos y turistas al conocerse que mansiones valuadas en millones de dólares tributaban como terrenos baldíos. El caso se convirtió en un símbolo de la desigualdad tributaria y puso en agenda la discusión sobre quién debe cargar con el peso impositivo en la provincia. El insulto de Romo amplificó la controversia y abrió un debate sobre los límites del discurso político en redes sociales, en un contexto donde la confrontación ideológica se traslada cada vez más al terreno digital.

El impacto mediático y territorial

El episodio tuvo un fuerte eco en los medios y en plataformas como Google Discover, donde la combinación de escándalo político, fraude económico y tensión ideológica generó alto impacto. En la Costa Atlántica, la noticia se vive con especial atención: allí conviven el turismo de lujo y las demandas de mayor equidad fiscal. La disputa entre Romo y Girard no solo expone un choque de estilos políticos, sino también la disputa por el sentido común en torno al rol del Estado y la justicia tributaria.

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