El proceso de renovación de autoridades en la Universidad Nacional de La Plata entra en su tramo final tras una semana cargada de definiciones en varias de sus facultades. Con elecciones ya concretadas en más de la mitad de las 17 unidades académicas, el calendario sigue su curso en medio de un escenario que combina consensos amplios, avances en representación de género y focos de tensión todavía sin resolver.
Durante los últimos días, las facultades de Humanidades, Arquitectura, Veterinarias y Derecho terminaron de definir sus autoridades, dejando señales políticas internas que exceden lo estrictamente académico y reflejan reconfiguraciones de poder dentro de la universidad.
Uno de los datos más destacados se dio en la Facultad de Derecho, donde por primera vez fue elegida una mujer como decana: Valeria Moreno. Un hecho similar ocurrió en Ciencias Veterinarias, donde Sara Williams asumirá la conducción, consolidando una tendencia creciente hacia una mayor participación femenina en los espacios de decisión.
En la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Hernán Sorgentini fue electo como nuevo decano, mientras que en Arquitectura se impuso la continuidad: Gustavo Páez logró la reelección con un respaldo casi unánime, lo que evidencia un escenario de estabilidad interna en esa unidad académica.
Sin embargo, no todo el proceso avanza con la misma fluidez. La Facultad de Ciencias Médicas se convirtió en el principal foco de conflicto: tras una primera votación fallida, el Consejo Directivo volvió a quedarse sin quórum en un segundo intento, dejando en suspenso la designación del nuevo decano. La situación expone una interna profunda y mantiene abierta una disputa que podría extenderse en el tiempo si no se logra un acuerdo político.
Lo que viene: las próximas elecciones
El cronograma de recambio continuará en los próximos días con definiciones clave:
- Lunes 30 de marzo: elecciones en Trabajo Social y Ciencias Económicas
- Lunes 6 de abril: votaciones en Bellas Artes y un nuevo intento en Ciencias Médicas
El cierre institucional llegará el 11 de abril, cuando se elija la presidencia de la UNLP. Todo indica que Fernando Tauber asumirá ese cargo en reemplazo de Martín López Armengol, en una transición que, a diferencia de algunas facultades, se perfila sin mayores sobresaltos.
Un mapa universitario en transformación
El proceso deja al descubierto una doble dinámica: por un lado, facultades donde predominan los acuerdos amplios y las reelecciones; por otro, espacios atravesados por disputas que reflejan tensiones políticas internas. En ese contexto, la UNLP redefine su mapa de poder de cara a los próximos años, con impacto directo en la gestión académica, la investigación y la relación con la comunidad.
Para La Plata, donde la universidad es un actor central en la vida social y económica, estas definiciones no son menores: marcan el rumbo de una de las instituciones más influyentes de la región.


