Una molestia ambiental volvió a preocupar a vecinos de la región durante la noche del domingo y parte de este lunes: un olor penetrante y desagradable se sintió en numerosos barrios de La Plata, así como en sectores de Berisso y Ensenada, generando quejas por irritación en ojos, garganta e incluso dolor de cabeza.
Los frentistas de zonas como Villa Castells, City Bell, Gonnet y Ringuelet describieron el aroma como similar a kerosene o goma quemada, y contaron que el fenómeno se intensificó entre las 22 y medianoche del domingo, ingresando incluso al interior de las viviendas y obligando a cerrar puertas y ventanas. Reportes similares provinieron también de El Dique y distintas áreas de Berisso.
Dos hipótesis, ninguna confirmada
Ante el malestar de los residentes, comenzaron a circular versiones sobre el origen del olor. Por un lado, varios vecinos atribuyeron el fenómeno a operaciones o emisiones de la refinería de YPF, ubicada en el polo petroquímico que abarca parte de la región. Sin embargo, desde la empresa aseguraron que no existe “ninguna situación en la Refinería que tenga que ver con los olores”, descartando cualquier vínculo con sus instalaciones.
En paralelo, otra hipótesis apunta al incendio que se reactivó en los galpones ferroviarios de Los Hornos durante la madrugada del domingo. Ese siniestro, que afecta materiales inflamables y pastizales en un predio de 131 entre 52 y 55, provocó columnas de humo visibles desde distintos puntos y obligó a un despliegue de dotaciones de bomberos para evitar su propagación. Si bien este foco aún se investiga, no hubo heridos.
Hasta ahora, ninguna autoridad ambiental o sanitaria de la región emitió un informe oficial que determine la causa del olor. En la Municipalidad de La Plata indicaron que no existe hasta el momento un reporte formal que explique el fenómeno, lo que mantiene la incertidumbre entre los vecinos afectados.
Reclamos y preocupación vecinal
La falta de certezas sobre lo que provocó el fuerte olor generó reclamos de parte de los residentes, que exigen explicaciones y mayores controles para evitar que situaciones similares se repitan. Las molestias relatadas —como ardor en la garganta y picazón de ojos— también ponen sobre la mesa la importancia de mecanismos de respuesta ante episodios ambientales que afecten la calidad de vida y la salud en zonas urbanas y periurbanas.


