La Municipalidad trasladó a los manteros a Villa Elvira después de que el espacio en 1 entre 47 y 48 no lograra sostener ni el flujo de público ni la cantidad de puestos. El edificio queda sin destino claro y con un contrato de alquiler que la Comuna ya pagó.
El Paseo de Compras de El Ayuntamiento cerró. Lo que en 2024 se presentó como una solución ordenada para los vendedores ambulantes del centro de La Plata terminó siendo un experimento fallido: sin público suficiente, con puestos que se fueron vaciando mes a mes y una ubicación que jugó en contra desde el arranque.
La Municipalidad de Julio Alak lo reconoció con el traslado: en octubre de 2025, los feriantes que quedaban fueron reubicados en el Paseo de Compras del Sur, sobre la calle 96 entre 116 y 117, en el barrio de Villa Elvira. Un cambio de escenario que para muchos vendedores implicó también un cambio de realidad laboral, en un radio alejado del movimiento comercial del microcentro.
La promesa y el problema de fondo
El proyecto formó parte del «Plan de Reconversión de la Venta Ambulante», una iniciativa que buscaba sacar a los manteros de la vía pública y ofrecerles un espacio cubierto y regulado. La idea tenía lógica: ordenar una actividad que generaba tensión permanente con los comercios establecidos y con la Dirección de Inspección General.
El problema fue estructural. El salón de El Ayuntamiento está ubicado en el interior del edificio, lejos del acceso principal. Los propios feriantes lo explicaron rápido: la gente no entraba. La visibilidad que tenían en la calle —con todo el flujo peatonal de la zona céntrica— desapareció dentro de las cuatro paredes del paseo.
Sin visitantes, las ventas cayeron. Sin ventas, los puestos empezaron a vaciarse. El círculo se cerró solo.
Un edificio con historia y sin plan
El Ayuntamiento tiene una trayectoria larga en la ciudad. Funcionó como bar, restaurante, boliche bailable, cantobares y cancha de fútbol. También fue escenario donde bandas locales dieron sus primeros shows. Cada ciclo dejó su impronta en ese edificio de 1 entre 47 y 48.
Ahora, el espacio vuelve a quedar en el limbo. La Municipalidad lo alquiló a sus propietarios para instalar el paseo de compras, y con el cierre ese contrato quedó en el aire. Por el momento, no hay definición pública sobre qué pasará con el predio.
Lo que queda en Villa Elvira
Los vendedores relocalizados al Paseo del Sur enfrentan un contexto diferente. Villa Elvira tiene su propia dinámica comercial, pero no es el centro. Para quienes construyeron su clientela en el microcentro, el traslado implicó empezar de cero en un barrio donde la afluencia de público es otro tipo de desafío.
El cierre de El Ayuntamiento se suma a una seguidilla de cierres comerciales que acumula La Plata en lo que va de 2026: zapaterías, locales de maquillaje y otros rubros que no pudieron sostenerse en un contexto de consumo deprimido.
¿Qué sigue?
La pregunta que nadie responde todavía es qué hará la Municipalidad con el edificio. Si renovará el alquiler con otro destino, si lo devolverá a sus dueños o si habrá alguna nueva iniciativa para el espacio. Lo que queda claro es que el modelo de relocalización de manteros en espacios cerrados del microcentro no dio los resultados esperados. Si la gestión municipal saca alguna lección de este proceso, la próxima apuesta —si la hay— tendrá que resolver primero el problema del tráfico de personas. Sin público, no hay feria que sobreviva.


