La iniciativa ingresó al Senado el sábado firmada por Milei, Adorni y Lugones. Derogación total: fuera los octógonos negros, las restricciones publicitarias y la prohibición de personajes infantiles en envases. La información nutricional básica se mantiene.
El Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de derogación del etiquetado frontal. La iniciativa ingresó al Senado el 23 de mayo con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones. El Ejecutivo pidió «pronto tratamiento y sanción» de la norma.
La ley apuntada es la N° 27.642, conocida como Ley de Etiquetado Frontal. Fue aprobada en 2021 con amplio respaldo parlamentario. Obliga a las empresas a incluir octógonos negros de advertencia en envases de productos con exceso de azúcares, sodio, grasas saturadas y calorías.
El proyecto de derogación del etiquetado frontal: qué propone punto por punto
Derogación total. El proyecto elimina la Ley N° 27.642 en su totalidad. La medida entraría en vigencia desde su publicación en el Boletín Oficial. Se van los octógonos negros y también las restricciones en publicidad, entornos escolares y uso de personajes infantiles en productos con advertencias.
Crítica al sistema actual. El Ejecutivo señala que el modelo aplica los mismos parámetros a alimentos muy diferentes. No considera las porciones reales ni la densidad nutricional. Esto lleva, según el texto oficial, a que alimentos tradicionales y saludables reciban el mismo sello que un ultraprocesado. El resultado, dice el Gobierno, son «interpretaciones simplificadas o poco precisas» que confunden al consumidor.
Sin incentivos para mejorar. El sistema actual es binario: un producto tiene el sello o no lo tiene. El proyecto sostiene que ese esquema no reconoce ni premia las mejoras graduales en la composición nutricional de los alimentos dentro de una misma categoría.
Costos para PyMEs y trabas en el Mercosur. La falta de armonización regional obliga al sector a fabricar envases diferenciados para distintos mercados. Eso genera costos de cumplimiento que afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas.
Rigidez de la norma. El Gobierno cuestiona que aspectos técnicos estén escritos en el cuerpo de la ley. Eso impide actualizarlos ante nuevos consensos científicos sin pasar por el Congreso.
Qué información nutricional queda vigente
La derogación no elimina la obligación de informar el contenido de los alimentos. El valor energético, azúcares, grasas y sodio seguirán siendo declaración obligatoria. Así lo establece el Código Alimentario Argentino y el sistema armonizado del Mercosur —Resoluciones GMC N° 44/03 y 46/03—. Las leyes de lealtad comercial y defensa del consumidor también se mantienen.
Lo que desaparece es el octógono negro en el frente del envase. Esa advertencia visual permite identificar en segundos si un producto excede los límites recomendados de algún nutriente crítico.
Qué dice el sector salud
La Ley N° 27.642 contó con el respaldo de organismos médicos, científicos y de salud pública en su sanción. Desde esos sectores, la medida es vista como un retroceso. Nutricionistas y organizaciones especializadas advierten que los octógonos son la herramienta más efectiva para que los consumidores identifiquen ultraprocesados en el punto de venta. También señalan el impacto sobre niños y adolescentes, quienes perderían una protección concreta frente a la publicidad alimentaria. El debate ahora pasa al Senado.


