Viernes 29 de mayo de 2026
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El Gobierno le dice no al FMI en impuestos, pero el ajuste llega igual por otro lado

El Fondo Monetario Internacional volvió a poner el dedo en la llaga del sistema tributario argentino. Lo calificó de «complejo, altamente distorsivo e inestable» y propuso una reforma que apunta al corazón de dos regímenes muy sensibles políticamente: el Monotributo y el Impuesto a las Ganancias. La respuesta del Gobierno de Javier Milei fue rápida y clara: no habrá cambios.

Qué pedía el FMI

El organismo presentó un diagnóstico en el que propone ampliar la base de recaudación en hasta 3,3 puntos del PBI. El eje de la reforma son dos herramientas: endurecer el Monotributo y extender el alcance de Ganancias.

Sobre el régimen simplificado, el FMI señala que genera una carga impositiva «mucho menor» que la del régimen general. Esa diferencia, según el organismo, desincentiva el crecimiento de las empresas: los contribuyentes evitan subir de categoría para no enfrentar costos más altos. La estructura de cuotas fijas crea «saltos bruscos» que concentran a los contribuyentes justo por debajo del límite de facturación de cada escala.

La solución que propone el Fondo es un alineamiento gradual de las cuotas y contribuciones del Monotributo con las del régimen general. Solo esa medida podría aportar hasta 1 punto del PBI en ingresos adicionales.

Por qué el Gobierno rechaza la propuesta

Desde el oficialismo descartaron la reforma con un argumento ideológico: el gobierno libertario «no quiere aumentar los impuestos». Según trascendió, la visión interna es que la cantidad actual de monotributistas «es un buen número», que el régimen «tiene un tope alto y no arruina» y que el camino es «bajar la presión tributaria», no incrementarla.

Es una postura coherente con el discurso de La Libertad Avanza. Pero genera una contradicción difícil de ignorar.

El ajuste que sí ocurre

Mientras el Gobierno rechaza tocar los impuestos al trabajo y al comercio, el ajuste sobre los hogares avanza por otra vía. En lo que va de 2026, el boleto de colectivo acumula seis aumentos. La luz y el gas subieron en junio. El acceso a la Zona Fría —subsidio histórico al gas para 94 ciudades bonaerenses— está en riesgo. Las restricciones de GNC se activaron esta semana por el frío.

La dessubsidiación energética transfiere costo a los usuarios. El rechazo a reformar el Monotributo protege una estructura que —según el propio FMI— frena la formalización y el crecimiento. El resultado es una economía que ajusta hacia abajo pero no reforma hacia arriba.

El debate sobre si el Monotributo necesita una revisión es legítimo y complejo. Pero la imagen que queda es la de un gobierno que le dice no al Fondo en lo que afecta a comerciantes y trabajadores independientes, mientras le dice sí en todo lo que implica quitar subsidios al consumo popular.

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