Domingo 21 de junio de 2026
Domingo 21 de junio de 2026
loader-image
temperature icon 14°C

Después del abandono del colectivo, los platenses ya viajan mayoritariamente en apps de transporte

InfoPlatense ya había contado cómo el boleto de micros vuelve a subir en julio mientras 6 de cada 10 vecinos del Gran La Plata dejó de viajar en colectivo en los últimos dos años. Aquel relevamiento del Observatorio de Movilidad del Gran La Plata dejaba una pregunta abierta: si la gente se bajó del micro, ¿a dónde se fue? Los nuevos datos del mismo estudio empiezan a responderla, y confirman que buena parte de ese traslado terminó en las aplicaciones de transporte.

El dato que completa el cuadro

Según los resultados preliminares del Observatorio, que depende del IIPAC, el Conicet y la UNLP, cuatro de cada cinco viajes de transporte de alquiler en la región se hacen hoy con Uber, DiDi o Cabify. El 62,9% de los usuarios elige autos de esas plataformas y otro 22,8% utiliza sus versiones en moto, mientras que los servicios tradicionales quedaron relegados a un papel marginal: 8,9% en taxi y 5,4% en remís.

El propio informe anterior ya había identificado a las apps como uno de los destinos elegidos por quienes dejaron el colectivo, junto con caminar el mismo recorrido (la opción más elegida, sobre todo en el Casco Urbano), el auto particular y el Tren Roca. Este nuevo dato cuantifica con mayor precisión el peso que ganaron esas plataformas dentro del ecosistema de transporte de alquiler de la región.

Dos crisis que se retroalimentan

Los viajes en transporte de alquiler representan solo el 4% del total de desplazamientos diarios del Gran La Plata, unos 70.000 viajes por día. Es una porción acotada frente a los 300.000 viajes diarios que todavía se hacen en colectivo, pero su composición interna —dominada casi por completo por las apps— confirma una tendencia que ya viene de varios años y que se profundizó en paralelo a la crisis del transporte público.

Esa crisis del colectivo no es menor: los viajes diarios en micro cayeron de 550.000 en 2015 a los 300.000 actuales, después de haberse estabilizado entre 450.000 y 500.000 durante 2022 y 2025. El deterioro del servicio, sumado a los sucesivos aumentos de boleto —el próximo, del 4,3% en julio—, sigue empujando a una porción creciente de usuarios hacia alternativas individuales.

Una salida que no resuelve el problema de fondo

Los propios investigadores del Observatorio advirtieron sobre el riesgo de este reacomodamiento: el traslado masivo hacia apps y autos particulares «genera más congestión vehicular y mayores gastos para las familias, sin traducirse en una movilidad más sustentable». En otras palabras, el éxodo del colectivo no está siendo compensado por más transporte colectivo alternativo, sino por opciones individuales que multiplican los costos privados y la presión sobre el tránsito.

A esto se suma el descontento generalizado con el servicio de micros: el 64,8% de los encuestados lo califica negativamente, principalmente por la baja frecuencia de las unidades. Cuando se les preguntó qué condiciones los harían volver al colectivo, los propios exusuarios priorizaron la puntualidad y el cumplimiento de frecuencias por sobre el precio del boleto, lo que sugiere que la solución no pasa únicamente por contener los aumentos tarifarios.

El informe completo, todavía en construcción

El Observatorio de Movilidad busca llegar a las 10.000 respuestas antes de julio, con especial atención a una mejor representación de Ensenada, Berisso y localidades como Villa Elisa, Villa Elvira, Los Hornos, Melchor Romero y Punta Lara. El informe definitivo, con análisis por barrio, género y perfil socioeconómico, se publicará con acceso abierto a través de los canales del IIPAC-CONICET/UNLP.

Scroll al inicio