La Municipalidad de Ensenada avanza con la segunda etapa del murallón costero en Punta Lara. Mientras tanto, una organización ambiental denunció que las obras carecen de los estudios que exige la ley. También pidió su paralización inmediata.
Los nuevos trabajos se realizan entre el parador La Playita y el camping GASAV. Según informó el secretario de Gestión Pública municipal, Agustín Duscovich, la obra abarca poco más de 800 metros. Se ejecuta con fondos municipales propios, mediante licitación pública.
«Al día de hoy se están llegando a los primeros 100 metros con 150 tablestacas colocadas», precisó Duscovich. Según el funcionario, los trabajos dan continuidad a la primera etapa, que comenzó en el sector del Mirador Néstor Kirchner.

Sin estudio de impacto ambiental
Sin embargo, la ONG Nuevo Ambiente cuestionó el avance de las obras. La organización denunció que el municipio no realizó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) obligatorio. Tampoco obtuvo la Declaración de Impacto Ambiental exigida por la normativa vigente.
Las obras incumplen, según la denuncia, tres normas clave: la Ley Provincial N° 11.723, la Ley General del Ambiente N° 25.675 y el artículo 28 de la Constitución bonaerense. Por eso, la ONG advirtió que esas omisiones podrían derivar en responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales para los funcionarios que autoricen o ejecuten los trabajos.
Nuevo Ambiente señaló además que desde hace más de dos años denuncia el relleno sistemático de la costa con escombros de losas de hormigón. Esas tareas, afirmó, tampoco tuvieron información pública que las justifique técnica ni ambientalmente.
Un proceso que lleva más de una década
Según la organización, el proceso comenzó en diciembre de 2013. Desde entonces, el perfil costero se modificó de forma irreversible. En ese período se eliminaron más de 25.000 metros cuadrados de vegetación ribereña.
Las consecuencias ya son visibles. Las obras provocaron la desaparición de sectores de playa y alteraron la dinámica natural del Río de la Plata. Además, generaron nuevos procesos de erosión por el impacto del oleaje contra las estructuras de hormigón.
La ONG también cuestionó las escaleras metálicas instaladas en el paseo. Afirmó que presentan limitaciones de accesibilidad para personas con discapacidad y dificultan el acceso al río para actividades náuticas.
Lo que dice la ciencia
Investigaciones de la Maestría en Paisaje, Medio Ambiente y Ciudad de la Facultad de Arquitectura de la UNLP ya advertían en 2010 sobre el deterioro del paisaje costero y la falta de planificación en la zona. Ese diagnóstico, en lugar de corregirse, se profundizó.
Para los especialistas, el argumento de «proteger la costa» con hormigón contradice la evidencia científica. Son los juncales, los humedales y la vegetación ribereña los que disipan la energía del oleaje y retienen sedimentos. También reducen los procesos erosivos y aumentan la resiliencia frente al cambio climático. Reemplazarlos por estructuras rígidas, por lo tanto, agrava los problemas que pretende resolver.
Nuevo Ambiente presentó sus reclamos ante el Ministerio de Ambiente de la Provincia y la Defensoría del Pueblo bonaerense. Sin embargo, ninguno de los dos organismos intervino para frenar las obras.
La defensa del municipio
Duscovich reivindicó el Paseo Costero como una política integral del intendente Mario Secco. Enumeró tres objetivos: la liberación de la costa de campings privados para generar espacio público, la construcción del Parque Costero con infraestructura recreativa y «la defensa de la localidad de Punta Lara ante el avance del río».
El funcionario también cuestionó la legitimidad de la ONG. Sostuvo que Nuevo Ambiente «solo hace acusaciones teñidas por su oposición política al intendente Mario Secco». Apuntó además contra uno de los referentes de la organización, Marcelo Martínez, a quien calificó de «dirigente del PRO que utiliza al ambiente para atacar a Secco».
Desde Nuevo Ambiente reclamaron, en paralelo, la elaboración de un Plan Integral de Manejo Costero basado en criterios científicos. La organización recordó que la costa de Punta Lara tiene aproximadamente 20 kilómetros de extensión entre Río Santiago y Boca Cerrada. Es, advirtieron, uno de los sistemas ribereños más importantes del Río de la Plata.


