El gobernador bonaerense se mostró hoy en Avellaneda junto a Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi, y mañana repite la escena en La Plata con Julio Alak y Carlos Bianco. Sin chances de reelección y con la mira puesta en una candidatura presidencial, Kicillof retomó los actos de campaña tras el pasaje de la Selección a la final del Mundial.
El festejo por el triunfo argentino ante Inglaterra le dio a Axel Kicillof la excusa perfecta para volver a mostrarse en modo campaña. El gobernador bonaerense reactivó esta semana su ronda de fotos con los principales candidatos del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) a sucederlo en la Gobernación: hoy en Avellaneda, mañana en La Plata.
La foto de Avellaneda: Katopodis y Ferraresi
Kicillof se mostró hoy junto al ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, y el intendente licenciado de Avellaneda, Jorge Ferraresi, dos de los nombres con más recorrido dentro del armado kicillofista. Katopodis viene de encabezar protestas contra el ajuste nacional y de sumar respaldo entre intendentes del interior y del conurbano; Ferraresi, por su parte, dejó la conducción del municipio en manos de su esposa, Magdalena Sierra, para recorrer la Provincia a tiempo completo con un objetivo declarado: instalarse como candidato a gobernador.
Mañana le toca a La Plata:
La secuencia continúa mañana en la ciudad capital, donde Kicillof se reunirá con el intendente Julio Alak y el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, otras dos piezas centrales del tablero sucesorio.
Alak acumula gestos políticos que lo posicionan como uno de los candidatos con más despliegue territorial: en marzo respaldó públicamente y «sin condicionamientos» una eventual candidatura presidencial de Kicillof, y el propio gobernador lo puso al frente de las capacitaciones partidarias del PJ bonaerense. Bianco, por su parte, es uno de los funcionarios de mayor confianza de Kicillof, aunque hasta ahora evitó gestos públicos de candidato.
La estrategia: primero ordenar la casa, después negociar
En el entorno del gobernador ya delinearon la hoja de ruta para 2027: primero resolver puertas adentro del MDF quién mide mejor entre Alak, Katopodis, Ferraresi y Bianco, y recién después salir a negociar una PASO —o un acuerdo directo— con el resto de los sectores del PJ bonaerense, incluidos los intendentes del Grupo AFA y el kirchnerismo duro que responde a Máximo Kirchner.
Por qué Kicillof necesita un sucesor fuerte
Sin posibilidad de reelección y con la mirada puesta en una candidatura presidencial propia para 2027, a Kicillof no le alcanza con ganar la interna a nivel nacional: necesita retener la Gobernación bonaerense para sostener el músculo territorial que le permita jugar fuerte en la negociación con el resto del peronismo. Un candidato débil en la sucesión provincial debilitaría directamente su proyecto presidencial.
El dato platense
Que Kicillof elija La Plata como escenario de esta segunda foto de la semana no es casual: la ciudad capital, gobernada por un intendente que ya mostró sus cartas a favor del gobernador, funciona como vidriera política de un armado que necesita mostrar volumen antes de que la interna con el kirchnerismo recrudezca. La aparición conjunta con Bianco, además, suma a la carrera un nombre que hasta ahora se mantenía en un perfil más bajo.


