Sábado 18 de julio de 2026
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Una muerte cada cinco días: por qué la siniestralidad vial en la región no encuentra freno

Tres muertos en menos de 48 horas. Una nena de 10 años en la Ruta 2. Un ciclista de 85 atropellado por una moto en Barrio Aeropuerto. Un vecino de 76 embestido por un camión recolector en Berisso. Los tres casos concentraron la atención esta semana, pero no son excepciones.

Son parte de una estadística que en 2026 ya llega a 35 víctimas fatales en La Plata, Berisso y Ensenada, con un promedio de una muerte cada cinco días. Julio, con ocho muertos en menos de tres semanas, ya es el mes más trágico del año.

Los tres casos que aceleraron la alarma

El primero ocurrió el jueves en la Ruta 2, a la altura del kilómetro 45, en El Peligro. Luisana Vitoli, de 10 años, viajaba con su madre en un Renault Logan que chocó contra una Ford Ranger. La nena murió. Su madre quedó internada.

El mismo día pero confirmado el viernes, Hugo Mario Giménez, de 85 años, perdió la vida en la avenida 7 entre 603 y 604. Cruzaba con su bicicleta cuando una joven de 21 años lo impactó con su motocicleta. La conductora manejaba sin registro y quedó imputada.

También el viernes falleció Javier Bobadilla Ramírez, de 76 años. Lo atropelló un camión recolector de residuos de la Municipalidad de Berisso en la intersección de 122 y 66. Lo trasladaron al Hospital Larrain, donde murió poco después. La causa quedó caratulada como homicidio culposo. No es la primera vez que un camión recolector protagoniza un accidente fatal en la región. Vecinos ya habían reclamado medidas de prevención en episodios anteriores.

Una curva que no baja

Julio desplazó a enero como el mes más letal del año. El registro completo de 2026 marca: enero 7, febrero 5, marzo 6, abril 3, mayo 2, junio 5, julio 8 —y el mes no terminó.

El mapa de víctimas elaborado por 0221 con datos de la Policía Bonaerense revela la dimensión territorial del problema. Las muertes no se concentran en un punto de la ciudad sino que se distribuyen a lo largo y ancho de todo el partido y sus alrededores. Hudson, Pereyra, City Bell, Villa Elisa, Arturo Seguí, Ringuelet, Tolosa, José Hernández, el casco urbano, San Carlos, Villa Elvira, Barrio El Carmen, Los Hornos, Melchor Romero, Lisandro Olmos, El Pato, Berisso y Ensenada aparecen todos marcados. La siniestralidad no respeta barrios ni zonas: golpea en la ciudad, en las periferias y en las rutas por igual.

El mapa también muestra qué tipo de vehículo predomina. La moto es el más frecuente entre los involucrados en accidentes fatales. Le siguen los autos. Y en varios casos la víctima es directamente un peatón o un ciclista, los usuarios más desprotegidos de la vía pública.

Qué hay detrás de los números

Los accidentes no ocurren al azar. Hay causas repetidas que los datos nacionales y locales confirman.

La falta de control es el factor que más aparece en los análisis. Uno de los legisladores que presentó el proyecto de Observatorio de Seguridad Vial en el Concejo Deliberante fue categórico: «No hay ningún tipo de acción para revertir este problema. Hay un abandono total y absoluto en el control de la calle». El caso de 7 y 49 —donde un conductor circulaba a 110 kilómetros por hora y pasó semáforos en rojo, causando la muerte de una médica— ilustró el extremo de esa falta de fiscalización.

La velocidad excesiva no es un caso aislado. En rutas, la invasión del carril contrario por adelantamiento explica casi el 48,5% de los siniestros fatales, según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV). Las maniobras bruscas representan otro 38,6%.

Los usuarios más vulnerables pagan el precio más alto. Peatones, ciclistas y motociclistas son los grupos que aparecen más frecuentemente entre las víctimas. A escala nacional, cuatro de cada diez muertos en accidentes tienen entre 15 y 34 años. El crecimiento del parque de motos sin una capacitación paralela de conductores agravó el problema. El caso del ciclista de 85 años atropellado por una joven que manejaba sin registro expresa esa tensión cotidiana.

La ausencia de datos sistemáticos es otro problema de fondo. La Plata todavía no cuenta con un observatorio de seguridad vial propio. El proyecto para crearlo, presentado en el Concejo Deliberante, propone recopilar estadísticas de siniestros, analizar causas, medir el impacto de las políticas públicas y articular con el Observatorio Vial provincial. Mientras ese organismo no exista, la ciudad toma decisiones sin información propia.

El país también está en rojo

La Plata no es un caso aislado. En 2025, Argentina registró 4.060 víctimas fatales por siniestros viales, según el informe preliminar de la ANSV. La cifra supera levemente las 4.043 de 2024. La tendencia no cede.

El problema no requiere diagnósticos nuevos. Requiere control en la vía pública, datos actualizados y decisiones políticas que tomen en serio lo que los números llevan años señalando.

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