Como informamos en otras oportunidades, la política vuelve a ocupar el protagonismo que cedió al Mundial. El Gobierno de Javier Milei entra en modo campaña y la mayoría de los gobernadores ya traza sus estrategias de cara a las elecciones 2027.
El cierre del torneo le dejó a la Casa Rosada un sabor amargo. La Scaloneta rechazó cualquier festejo público al regresar de Nueva York. Milei había confirmado su intención de decretar feriado nacional, supeditada a la decisión de los jugadores. Pero Lionel Messi viajó primero a Miami. La foto presidencial que no fue terminó siendo el símbolo de una semana de cortocircuitos entre el Gobierno y el equipo de Scaloni.
Este martes, la agenda presidencial vuelve a tierra. Karina Milei convocó la mesa política para las 13 horas. Participarán el jefe de Gabinete Diego Santilli, el ministro de Economía Luis Caputo, la jefa del bloque senatorial Patricia Bullrich, el presidente de Diputados Martín Menem, el armador Eduardo Menem, el vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt, el asesor Santiago Caputo y el secretario de Medios Fabián Fernández.
Las prioridades legislativas son claras. La Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada volverá al Senado el 6 de agosto, luego de no conseguir los apoyos necesarios por la resistencia al artículo que habilitaba la venta de tierras a extranjeros. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central llegará al Congreso también en agosto. El proyecto busca revertir los cambios de 2012 y concentrar al BCRA exclusivamente en preservar el valor de la moneda, sin financiamiento al Tesoro.
El régimen de Zona Fría también estará en agenda. El Gobierno quiere limitar los subsidios al gas exclusivamente a la Patagonia, Malargüe y la Puna. Con esa propuesta, millones de usuarios de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe quedarían sin el beneficio. En paralelo, las negociaciones para eliminar las PASO siguen trabadas. Los bloques aliados del oficialismo se resisten a acompañar la propuesta.
En ese contexto, la mayoría de los gobernadores ya tomó su decisión: desdoblar. Como ocurrió en 2023 y en 2025, los jefes territoriales jugarán su partido por separado para evitar que el debate nacional les complique la cancha. La única certeza es que las elecciones presidenciales serán el domingo 24 de octubre. Todo lo demás depende de cada provincia.
Solo Raúl Jalil (Catamarca) y Ricardo Quintela (La Rioja) tienen previsto votar junto al turno nacional. El resto del mapa se dispersa. En el Norte Grande, Gustavo Sáenz analiza abril en Salta; Osvaldo Jaldo apunta a mayo en Tucumán; Carlos Sadir proyecta mayo o junio en Jujuy. Santa Fe tendrá PASO en abril y generales en junio. Córdoba y Misiones también apuntan al primer semestre.
En la Patagonia, La Pampa va en mayo. Alberto Weretilneck estudia marzo en Río Negro. Rolando Figueroa, en Neuquén, depende del destino de las PASO: agosto si caen, septiembre si no. Chubut y Santa Cruz tienen aún menos definido. Tierra del Fuego, con una reforma constitucional trabada en la Justicia, apunta a junio por ley.
Entre los gobernadores aliados de Milei, Alfredo Cornejo (Mendoza), Jorge Macri (CABA) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) podrían coordinar estrategias con la Casa Rosada. Pero eso no implica necesariamente votar el mismo día. Axel Kicillof espera definiciones sobre las PASO para trazar su estrategia en la provincia de Buenos Aires. Diego Santilli oficia como nexo entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales. Sin embargo, la imagen que deja el arranque post-Mundial es la de un Gobierno que deberá correr su partido electoral en gran parte solo.


