Lunes 3 de agosto de 2026
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Colegios privados quieren cobrar un retroactivo del 30% en las últimas cuotas del año

Además del aumento autorizado del 8% para agosto y septiembre, la asociación que nuclea a los colegios privados con aporte estatal pide sumar un 30% extra, prorrateado en las cuotas de octubre, noviembre y diciembre.

La justificación oficial habla de «desfasaje financiero». Para las familias platenses, con salarios estatales congelados y consumo en caída, el golpe puede ser durísimo.

En La Plata, ciudad donde el empleo público bonaerense sostiene buena parte del ingreso familiar, la noticia pega directo al bolsillo. La Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la República Argentina (AIEPA) reclama cobrar un retroactivo del 30% en las cuotas de los colegios privados con aporte estatal, además del 8% de aumento ya autorizado por el gobierno provincial para agosto y septiembre.

La propuesta es prorratear ese 30% en tres cuotas —octubre, noviembre y diciembre— a razón de 10% mensual, para compensar lo que el sector considera un desfasaje acumulado durante el primer semestre. Traducido: si el pedido prospera, las familias que hoy pagan una cuota van a terminar el año pagando hasta un 38% más que a fines de 2025 (8% del aumento oficial + 30% del retroactivo).

Qué reclama el sector y por qué

El argumento central de AIEPA es que en enero el gobierno provincial cerró la paritaria docente de forma retroactiva a diciembre e incluyendo aguinaldo, y los colegios no pudieron trasladar esa suba a las cuotas de diciembre, enero, febrero ni marzo. En consecuencia, dicen, tuvieron que absorber aumentos salariales y cargas sociales con ingresos desactualizados, en algunos casos financiándose con préstamos bancarios.

El secretario ejecutivo de la asociación, Martín Zurita, lo graficó con una cuenta simple: «Es como si en una cuota de 100.000 pesos, lo que nos estaría faltando cobrar es el 30%. Estamos viendo la posibilidad de prorratearlo en las últimas tres cuotas del año, a razón de 10% mensual».

El sector suma a la ecuación una serie de dolores estructurales:

  • Morosidad creciente en el pago de cuotas.
  • Caída de matrícula por la baja de la natalidad.
  • Aumento del costo de mantenimiento de los edificios escolares.
  • Aumentos salariales sin recomposición arancelaria oportuna.

Los valores actuales: cuánto se paga hoy en la Provincia

El cuadro tarifario fijado por AIEPBA (Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de la Provincia de Buenos Aires) para agosto ya deja piso y techo bien marcados:

  • Nivel Inicial y Primario: entre $37.150 y $167.990.
  • Secundaria: entre $40.960 y $218.290.
  • Secundaria Técnica, Agraria y Arte: entre $47.200 y $249.820.

Estos valores corresponden a colegios con aporte estatal —los más comunes en el mapa educativo bonaerense y platense—. Con la suba escalonada de agosto (5,5%) y septiembre (2,5%), los valores acumulan un 8% adicional. Si además se aprueba el retroactivo, los topes se disparan otra vez para el último trimestre.

La foto platense: la escuela privada como servicio esencial

En La Plata, el sistema educativo privado tiene un peso enorme. La ciudad concentra decenas de instituciones históricas —muchas ligadas a la Iglesia Católica, otras a colectividades y a fundaciones educativas— que forman parte del entramado social platense y que reciben una porción significativa de los hijos e hijas de trabajadores estatales, universitarios y profesionales.

El problema, claro, es que esos mismos padres son los que hoy están perdiendo poder adquisitivo. Los salarios estatales bonaerenses vienen atrasados frente a la inflación desde 2024, los universitarios acumulan más del 40% de pérdida real, los alquileres se llevan hasta el 45% del ingreso familiar y el comercio local encadena 13 trimestres en caída. En ese cuadro, un 30% adicional entre octubre y diciembre puede ser el empujón final para que muchas familias evalúen pasar a sus hijos a la escuela pública o cambiar de institución privada.

Las cámaras de padres ya empezaron a hacer circular malestar en grupos de WhatsApp de colegios platenses. La palabra «impagable» volvió al vocabulario cotidiano.

La lectura política: paritarias, tarifas y aporte estatal

El planteo de AIEPA reabre un debate estructural: el rol del aporte estatal a los colegios privados. La subvención provincial cubre parte del salario docente, pero no la totalidad de los costos operativos ni de mantenimiento. Cada vez que la paritaria docente cierra fuera de tiempo, el sector reclama recomposición arancelaria; cada vez que se autoriza un aumento, las familias piden que se controlen los abusos.

El gobierno provincial —a través de la Dirección de Educación de Gestión Privada (DIEGEP)— tiene la última palabra sobre cualquier suba, pero suele moverse en un delicado equilibrio entre presión sindical, presión de las cámaras privadas y la sensibilidad social de un tema que impacta directo en el bolsillo. La autorización o el rechazo del retroactivo va a ser un test político para la gestión de Axel Kicillof, que ya carga con el desgaste de meses de conflictividad económica.

Lo que sigue: definición en las próximas semanas

Por ahora, el retroactivo es solo un pedido formal, no una autorización. La DIEGEP tendrá que evaluar el reclamo, escuchar a las cámaras de padres, medir el impacto social y decidir. La discusión llega en un momento clave: el segundo semestre concentra la mayor presión sobre el bolsillo familiar y cualquier ajuste extra puede acelerar la migración de matrícula.

Proyección

Si el gobierno provincial autoriza el retroactivo del 30% en las últimas tres cuotas del año, muchos colegios privados de La Plata verán una caída sensible de matrícula para 2027, sobre todo entre familias de clase media que ya venían haciendo malabares. Si el pedido se rechaza o se recorta, el sector privado profundizará su reclamo por reforma del esquema de aporte estatal, con la mira puesta en la próxima paritaria docente. En el medio, las familias quedan otra vez pagando la cuenta de una discusión que las excede pero que impacta de lleno en su economía cotidiana. La escuela, otra vez, en el centro del ajuste.

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