Domingo 9 de agosto de 2026
Domingo 9 de agosto de 2026
loader-image
temperature icon 10°C

Santilli o Pareja: LLA y Pro ya diseñan la coalición opositora que quiere ganarle la gobernación bonaerense al peronismo en 2027

La Libertad Avanza trabaja codo a codo con Pro y busca sumar a la UCR, intendentes vecinales y algún peronismo disidente. Hay una condición que marca el límite de la alianza: el candidato tiene que ser «violeta».

Mientras el peronismo bonaerense dirime su interna entre Kicillof, el kirchnerismo duro y el massismo, el otro lado del tablero también se mueve. La Libertad Avanza busca armar la alianza más amplia posible junto a Pro, la UCR, partidos vecinalistas e intendentes afines para disputar la gobernación bonaerense en 2027. El punto de partida es claro: sin unidad, no hay chances.

La regla electoral del distrito los obliga a sumar: en la provincia de Buenos Aires gana quien saca más votos en una sola vuelta, sin balotaje. Eso convierte la elección a gobernador en una disputa a matar o morir donde la fragmentación de la oposición equivale a derrota.

Los dos candidatos que suenan y la condición que los define

En cuanto al nombre propio que podría disputar el sillón de Dardo Rocha en La Plata, aparecen dos aspirantes: el diputado nacional Sebastián Pareja, presidente del partido en la Provincia y hombre de confianza de Karina Milei en el territorio; y el jefe de Gabinete Diego Santilli, quien cuenta con el antecedente de haber triunfado como cabeza de lista de diputados nacionales en las legislativas bonaerenses de 2021 y 2025, y de haber sido precandidato a gobernador en 2023.

La condición que el entorno de Pareja puso sobre la mesa no deja mucho margen a la interpretación: las fuerzas que se sumen al armado deben «entender que el proyecto político de Javier Milei es el adecuado para sacar adelante la Argentina», ya que «lo más importante es la reelección del Presidente». Y fueron más explícitos: «Queremos que el candidato sea violeta».

Cerca de Santilli confirmaron que «el Colo tiene la idea de armar el frente más amplio posible con la conducción de LLA y sumando a Pro, el radicalismo y los partidos vecinales de intendentes», porque se trata de «una elección a matar o morir, sin balotaje». Su armador territorial es el diputado bonaerense Agustín Forchieri. Una persona cercana al jefe de Gabinete afirmó que está «entusiasmado con la posibilidad de competir» y que los hermanos Milei lo ven como el «candidato natural».

Pro adentro, UCR con reservas

Pro comparte la vocación de ampliar la alianza. Cristian Ritondo, jefe del bloque Pro en Diputados y presidente del partido en la Provincia, apoya la candidatura de Santilli e impulsa una coalición amplia entre todos los espacios opositores al gobierno de Kicillof. Tanto LLA como Pro dan por hecho que competirán juntos en 2027.

La UCR, en cambio, se muestra como el sector más reacio. Dicen estar enfocados en la reconstrucción del propio partido, aunque no puede descartarse su eventual adhesión a esta alianza. La fractura que protagonizó la Convención radical el sábado pasado en el Club Atenas de La Plata —con el sector de Miguel Fernández abandonando el encuentro— no simplifica ese panorama.

El titular de la UCR bonaerense, Emiliano Balbín, sostuvo durante el acto del sábado que el partido solo podrá construir un acuerdo si primero tiene «peso propio». El diagnóstico es correcto, pero el tiempo apremia.

Los que no quieren saber nada con LLA

No todos los opositores al peronismo están dispuestos a meterse bajo el paraguas libertario. Los hermanos Santiago y Manuel Passaglia, de San Nicolás, confirmaron que en 2027 competirán por fuera de esa eventual coalición y que buscarán presentar candidatos en los 135 municipios. «Un Passaglia va a ser candidato a gobernador», anticipó un allegado. El año pasado rechazaron la alianza Pro-LLA al considerarla un «sometimiento» del macrismo, y compitieron con el sello propio Hechos, que obtuvo buenos resultados en la segunda sección electoral.

El caso de Pablo Petrecca, intendente de Junín y hoy senador bonaerense, muestra el camino inverso: el año pasado resistió sumarse a los libertarios y armó con el radicalismo y peronistas disidentes el sello Somos Buenos Aires, que tuvo un resultado magro. Ahora alienta una coalición amplia: «No alcanza solo con Pro ni LLA, ni con los dos. Hay que sumar radicales, vecinalismos y algún peronismo. Hay que hacer un Juntos por el Cambio ampliado, es decir, agregarle LLA y otros sectores».

Lo que esto le dice al mapa bonaerense

Para La Plata y el Gran La Plata, el armado que está construyendo LLA tiene consecuencias concretas. Santilli ya ganó en la provincia dos veces como cabeza de lista legislativa y tiene estructura en el conurbano. Pareja, en cambio, es el hombre de Karina Milei en el territorio y tiene el aparato del partido. Cualquiera de los dos que llegue como candidato a gobernador va a necesitar sumar votos en los municipios del interior bonaerense —y eso pasa por los intendentes que todavía no eligieron bando.

El contraste con el peronismo es llamativo: mientras Kicillof tiene cinco candidatos a gobernador y les pide que no se destruyan entre sí, LLA tiene dos y una condición que ya anticipa el techo de la alianza.

Scroll al inicio