El nuevo estratega digital de Milei, que reemplazó a Santiago Caputo, quiso viralizar un tuit propio con una granja de bots y quedó expuesto: decenas de cuentas con nombres como «oxhusk» o «glyphrot» respondieron en cadena la palabra «reply». En X ya piden, en broma, la vuelta de Fernando Cerimedo, detenido en Bolivia.
Santiago Oría debutó con el pie izquierdo como nuevo estratega digital del gobierno de Milei, en reemplazo de Santiago Caputo. El cineasta libertario, conocido puertas adentro de Las Fuerzas del Cielo como líder del «Equipo Rocket», cometió un error amateur al intentar darle impulso a un tuit propio mediante una granja de bots mal configurada.
El resultado quedó expuesto en segundos: decenas de cuentas respondieron al mismo tuit con la palabra «reply» y frases genéricas sobre «los kukas», sin ningún disimulo de que se trataba de perfiles automatizados.
Nombres de bots que no engañan a nadie
El detalle que multiplicó las burlas fueron los nombres de las cuentas utilizadas. Algunos de los bots de Oría se identifican como «oxhusk», «kip.eth», «sadiq», «glyphrot» o «gr8test» —alias que no guardan ningún parecido con los de un votante libertario real y que delataron la operación de inmediato.
La catarata de bromas no tardó en llegar a X. Algunos usuarios libertarios pidieron, no del todo en broma, la vuelta de Fernando Cerimedo, el creador del ecosistema de medios y trolls libertarios, hoy detenido en Bolivia acusado de haber ordenado un ataque armado contra su expareja.
Un antecedente que no es nuevo en el mileísmo digital
El fiasco de Oría trajo a la memoria colectiva otro episodio bochornoso: la campaña de trolls que impulsó Marcos Peña en apoyo a Mauricio Macri para las PASO de 2019, con el recordado tuit de la cuenta «Lavonne Smythorsmith»: «¡Satisface a Mauricio, no te relajes! ¡Te elijo! ¡Caricia significativa proveniente de Hurlingham! #YoVotoMM”.
El propio gobierno libertario ya había tenido un episodio similar en su primer año, cuando aparecieron trolls con nombres indios —como Balram Singh Chauhan— que mostraban un conocimiento sorprendentemente detallado sobre la coyuntura universitaria argentina, lo que despertó sospechas sobre el uso de fondos reservados para financiar granjas de bots en el exterior.
Un cambio de mando que no termina de asentarse
Oría reemplazó a Santiago Caputo al frente de la estrategia de comunicación digital luego de que Karina Milei decidiera correrlo de ese rol en medio de la llamada «huelga de Las Fuerzas del Cielo» —el grupo de influencers libertarios que maneja las redes oficialistas, integrado entre otros por Iñaki Gutiérrez y Sharif Menem.
El propio vocero presidencial, Manuel Adorni, había generado confusión días atrás al confirmar en conferencia de prensa que Oría reemplazaba a Caputo en la comunicación, para después desmentirse a sí mismo sobre el alcance exacto del cambio.
El contexto: un ecosistema digital libertario en baja
En las últimas semanas se viene observando un declive marcado en la presencia digital del oficialismo, incluso en los propios tuits de Javier Milei, que reciben un porcentaje de rechazo cada vez más alto. Algunas lecturas atribuyen ese declive a la caída en desgracia de Cerimedo tras su detención en Bolivia; otras, a la huelga interna de Las Fuerzas del Cielo; y las más pesimistas, directamente a que cada vez es más difícil encontrar apoyo genuino para el gobierno en las redes.
El episodio de los bots de Oría no resuelve ese problema de fondo. Solo lo hizo más visible.




