El fenómeno tradicionalmente esperado para el 30 de agosto se hizo presente tres días antes. Las lluvias comenzaron por la madrugada y los primeros truenos sonaron antes de las 7. El Servicio Meteorológico Nacional estima una probabilidad del 70% de tormentas para esta mañana y prevé que las condiciones mejoren recién por la tarde.
Lo que dejó la madrugada
Las lluvias leves llegaron a La Plata durante la noche. Ya cerca de las 7, los truenos comenzaron a escucharse acompañados de lloviznas. A medianoche, el Servicio de Hidrometeorología municipal había emitido un alerta: «se registran lluvias aisladas en La Plata, las mismas continuarán durante la madrugada con intermitencia». También advirtió que no se descartaban tormentas aisladas y que las condiciones mejorarían en el transcurso de la tarde.
El pronóstico para hoy y el fin de semana
El SMN prevé una probabilidad del 70% de tormentas para esta mañana. Por la tarde se esperan chaparrones y por la noche el cielo quedará parcialmente nublado. El viento soplará del sudeste y la temperatura máxima no superará los 17°C. Para el viernes, el pronóstico indica cielo parcialmente nublado con mínima de 8°C y máxima de 16°C.
En tanto, el escenario más intenso del fenómeno llegará el domingo 30, justamente el día de la festividad. Según el análisis de Meteored, el norte del Litoral —norte de Corrientes, este de Formosa y Misiones— podría acumular hasta 100 milímetros adicionales de precipitación. Además, se esperan tormentas con actividad eléctrica en Córdoba, La Pampa y el sudeste bonaerense, incluyendo Mar del Plata.

Por qué hay más tormentas a fin de agosto
El meteorólogo Mauricio Saldívar (Meteored) describió el fenómeno con precisión. «El país queda partido al medio en estos días: mientras el norte podría superar los 30°C entre jueves y viernes, en Buenos Aires las máximas apenas rozan los 18°C, y ese contraste térmico es el que termina moviendo todo lo demás», explicó.
La razón es estacional. A medida que se acerca la primavera, el aire cálido y húmedo del norte avanza sobre las últimas masas de aire frío invernal. El choque entre ambas masas genera condiciones favorables para el desarrollo de tormentas. Por eso, el final de agosto y el comienzo de septiembre concentran una mayor probabilidad de actividad eléctrica en la región pampeana.
La leyenda detrás del nombre
La tradición está relacionada con Santa Rosa de Lima, cuya festividad se celebra el 30 de agosto. La leyenda cuenta que, ante la amenaza de invasión de corsarios holandeses en Lima en 1615, Isabel Flores de Oliva —luego conocida como Santa Rosa— organizó rezos que habrían desencadenado un fuerte temporal. Esa tormenta dispersó la flota enemiga. Con el tiempo, esa historia quedó asociada en Argentina con las tormentas de fin de invierno.
Sin embargo, el SMN aclara que la Tormenta de Santa Rosa no ocurre todos los años. Además, cuando sucede, no es necesariamente más intensa que cualquier otra tormenta del período. Se trata de una denominación popular para las precipitaciones que pueden desarrollarse alrededor de esta época del año.


