Un informe de la consultora Ad Hoc revela una caída sostenida del impacto digital de Javier Milei. En febrero de 2025, las menciones al presidente llegaron a un pico de 13 millones. Para junio de 2026, ese número cayó a 3,7 millones. El fenómeno se llama «fatiga digital». Ya contagió a la militancia libertaria y empieza a trasladarse a la opinión pública.

$LIBRA, el punto de quiebre
El escándalo del $LIBRA fue el punto de inflexión. Así lo señala el informe de Ad Hoc, que monitoreó la conversación en redes entre diciembre de 2023 y julio de 2026. En pleno estallido del caso, las menciones al presidente llegaron a su récord histórico.
Desde entonces, la conversación cayó de forma paulatina y persistente. Los escándalos posteriores profundizaron el proceso. Entre los más resonantes figuran la corrupción en ANDIS, el caso narco con Espert y las sospechas de enriquecimiento ilícito sobre Adorni. También sumaron los incendios en la Patagonia y la crisis diplomática con Brasil durante el Mundial.
Uno de los fenómenos más reveladores es el giro en la palabra «casta». Ese concepto fue el sello del discurso libertario, pero la oposición se lo apropió. Entre febrero de 2025 y julio de 2026, «casta» generó casi cinco millones de menciones. Además, sus picos coincidieron exactamente con los principales escándalos del oficialismo.
La tropa digital que ya no tracciona
Las 15 cuentas libertarias con mayor impacto también acusan el desgaste. Entre ellas figuran @GordoDan_, @TraductorTeAma y @therealbuni. Según Ad Hoc, todas «perdieron capacidad para instalar agenda y traccionar el debate público».
El caso más elocuente es @agarra_pala, la más activa del ecosistema libertario. Entre mayo y julio de 2026, sus menciones al presidente bajaron un 17,8%. Sin embargo, las interacciones que obtuvo ese contenido cayeron un 39%. El público dejó de responder.
El informe explica por qué ocurrió esto. Ante la falta de resultados concretos de gestión, la comunidad digital dejó de defender la propia administración. En cambio, concentró su actividad en atacar a la oposición y a los periodistas críticos.
El estudio también señala que la comunidad digital libertaria se fragmentó. Figuras históricas como El Presto y Emmanuel Danann se alejaron por diferencias con el rol de Karina Milei. Asimismo, el alineamiento con Israel y la incorporación de políticos tradicionales profundizaron la ruptura.
Las audiencias digitales que se desplomaron
Las entrevistas del presidente en sus canales digitales aliados también perdieron audiencia. En el canal de Alejandro Fantino, Milei convocó 1,5 millón de espectadores en abril de 2024. Para junio de 2026, solo 279 mil personas lo vieron. Por su parte, Carajo y Neura ya no alcanzan las mil personas en vivo cuando antes reunían decenas de miles.
El propio Milei también redujo su actividad. En julio de 2026, sus auto-menciones bajaron un 28,4% respecto del promedio de ese año. Asimismo, Ad Hoc concluye que las apariciones del presidente en canales aliados funcionan cada vez más como espacios de contención del núcleo duro. Dejaron de ser una herramienta para ampliar su alcance.
El piso se mueve en la opinión pública
El desgaste digital ya impacta en las encuestas. Según Pulso Research, el 49,2% de los consultados atribuye la crisis económica a las decisiones recientes de Milei. Solo el 38,8% sigue culpando a la gestión anterior.
Asimismo, el Estudio de Creencias Sociales de la UBA registró una caída en la simpatía hacia La Libertad Avanza. El partido bajó del 23% en 2025 al 18% en 2026. Ese desencanto no beneficia a la oposición tradicional. Por el contrario, alimenta el «ningunismo»: el 42% de la población ya no se identifica con ningún espacio político, frente al 35% de un año antes.
El informe lo resume en términos políticos. Como partido gobernante, a La Libertad Avanza le resulta cada vez más difícil canalizar el descontento social. También le cuesta cumplir su doble promesa: sostener el relato anti-casta y generar expectativas de mejora económica al mismo tiempo. Desde el entorno libertario reconocen el problema. «Más allá de las métricas, perdimos la discusión», le dijeron a La Política Online.


