Sábado 19 de septiembre de 2026
Sábado 19 de septiembre de 2026
loader-image
temperature icon 16°C

Máximo endurece la pulseada con Kicillof y avanza con dos aliados de peso

La provincia de Buenos Aires volvió a convertirse en el centro de la disputa peronista. No se trata únicamente de elegir al próximo gobernador: también está en juego quién controlará la estructura territorial más importante del espacio y quién quedará mejor posicionado para competir por la Presidencia en 2027.

Axel Kicillof no puede presentarse a una nueva reelección provincial. Después de dos mandatos consecutivos, deberá elegir entre impulsar a un sucesor, buscar una candidatura nacional propia o negociar ambas cosas dentro de una coalición atravesada por diferencias internas cada vez más visibles.

Dos candidaturas que se negocian juntas

La disputa tiene dos planos que están directamente relacionados. Por un lado, la candidatura presidencial: Kicillof pretende convertirse en una de las principales opciones opositoras frente a Javier Milei, apoyado en sus dos mandatos, su conocimiento nacional y el respaldo de intendentes y organizaciones políticas.

Por otro lado, la sucesión bonaerense. La provincia concentra cerca del 37% del padrón electoral argentino y reúne las estructuras territoriales más importantes del peronismo. El gobernador necesita que ese territorio permanezca en manos de un dirigente propio o de alguien que garantice la continuidad de su estructura política.
El kirchnerismo busca exactamente lo mismo, y ahí empieza el conflicto.

El antecedente de 2023 que ahora no puede repetirse

Antes de las elecciones de 2023 ya existió una negociación parecida: circuló la posibilidad de que Kicillof fuera candidato a presidente y Máximo Kirchner compitiera por la gobernación. El acuerdo no avanzó: Kicillof buscó y logró su reelección en Buenos Aires, y Sergio Massa terminó encabezando la fórmula presidencial, que perdió el balotaje frente a Milei.

Cuatro años después, los mismos protagonistas vuelven a encontrarse frente a una negociación similar, con una diferencia decisiva: esta vez Kicillof no puede refugiarse en otra reelección provincial. Debe dejar la gobernación y resolver qué papel ocupará en la política nacional.

El armado propio de Kicillof

El gobernador avanza con el Movimiento Derecho al Futuro, la estructura que reúne a intendentes, funcionarios y organizaciones que reconocen su liderazgo. El espacio prepara una demostración de fuerza en Avellaneda, con un doble mensaje: mostrar hacia afuera que Kicillof puede encabezar una alternativa nacional, y hacia adentro que cuenta con estructura propia sin depender de La Cámpora ni del liderazgo de Cristina Kirchner.

Dentro de la discusión sucesoria ya circulan los nombres de Jorge Ferraresi, con experiencia ejecutiva e influencia territorial en Avellaneda, y Gabriel Katopodis, que combina presencia provincial, conocimiento nacional y vínculos con intendentes. Ambos podrían aspirar a la gobernación o formar parte de una negociación más amplia para sostener la candidatura presidencial de Kicillof. Julio Alak, intendente de La Plata, es otro de los nombres que se mueven dentro de ese mismo espacio, con gestión visible en la capital provincial y una gira de respaldos federales que incluyó al expresidente Eduardo Duhalde.

Máximo Kirchner y Wado de Pedro, los dos aliados que instala el kirchnerismo

Máximo Kirchner mantiene una influencia importante dentro del PJ bonaerense y conduce La Cámpora, con presencia en municipios, organismos públicos y espacios legislativos. Su posible candidatura a gobernador persigue un objetivo evidente: mantener el principal territorio peronista bajo la conducción directa del kirchnerismo. Una eventual candidatura presidencial de Kicillof necesitaría el respaldo de esa estructura, y el kirchnerismo puede usar esa necesidad para reclamar lugares en las listas y control sobre la sucesión provincial.

Eduardo «Wado» de Pedro representa la otra alternativa que instala el sector. Fue intendente de Mercedes, ministro del Interior y uno de los dirigentes de mayor confianza de Cristina Kirchner. En 2023 llegó a anunciar una precandidatura presidencial que se desactivó cuando el oficialismo acordó respaldar a Massa. Su nombre tiene un perfil menos confrontativo que el de Máximo y podría funcionar como una solución intermedia entre los distintos sectores, aunque también dependerá del acuerdo con Kicillof y de la disposición de los intendentes bonaerenses.

Massa conserva más de una alternativa abierta

Sergio Massa volvió a incrementar su actividad política, y dirigentes del Frente Renovador empezaron a mencionarlo nuevamente como posible candidato nacional. Su imagen todavía arrastra el desgaste de haber sido ministro de Economía en una etapa de inflación elevada, pero conserva estructura propia, relaciones empresariales, intendentes aliados y experiencia de negociación parlamentaria.

Según reconstruyó Clarín, Massa ya aparece alineado con los Kirchner y distanciado de Kicillof, con una versatilidad similar a la que mostró en 2015, cuando intentó a último momento ser el candidato bonaerense frente al avance de Mauricio Macri. Massa mantiene abiertas varias opciones: una nueva candidatura presidencial, un lugar central en una coalición opositora, o incluso una eventual competencia por la gobernación si el escenario nacional no le ofrece una oportunidad suficiente.

Cristina, la relación más tensa

Cristina Kirchner continúa siendo una figura decisiva dentro de una parte importante del peronismo. Su situación judicial limita sus movimientos, pero no elimina su capacidad para ordenar candidaturas e influir sobre dirigentes. La relación con Kicillof atraviesa su momento más difícil: sectores cercanos a la expresidenta le reprochan al gobernador haber construido un espacio separado sin reconocer suficientemente el liderazgo que lo impulsó durante años.

Según pudo reconstruirse, en lo personal Cristina no tolera que su exprotegido político no la visite, y dirigentes cercanos a la expresidenta ya proyectan una demostración de fuerza interna con miles de militantes.

Los intendentes tendrán la llave

En la provincia de Buenos Aires, ninguna candidatura puede construirse exclusivamente desde una mesa nacional. Los intendentes controlan territorio, conocen a los votantes y organizan las campañas locales. Muchos acompañan a Kicillof porque valoran su relación con los municipios; otros mantienen vínculos históricos con el kirchnerismo, y también existen jefes comunales relacionados con Massa y el Frente Renovador.

Las decisiones no dependerán únicamente de afinidades ideológicas: cada intendente observará quién garantiza una candidatura competitiva y qué posibilidades existen de conservar su municipio. El peronismo puede mostrar una imagen de unidad desde Buenos Aires, pero la negociación real ocurrirá distrito por distrito.

El riesgo de subestimar a Milei

En distintos sectores del peronismo se instaló la idea de que el desgaste económico podría volver inevitable una derrota del Gobierno en 2027. Esa conclusión luce prematura: Milei conserva una base electoral importante y La Libertad Avanza puede llegar a la elección con la ventaja de representar una fuerza nacional unificada, mientras el peronismo todavía discute candidaturas y conducción.

A eso se suma el factor de la centroderecha: Kicillof ganó en 2023 con el voto opositor dividido entre distintas fuerzas. Si LLA, el PRO y otros sectores alcanzan algún acuerdo en 2027, podrían concentrar una porción mayor del voto provincial, lo que obliga al peronismo a elegir un candidato capaz de reunir su base tradicional y atraer electores independientes al mismo tiempo.

La batalla en redes que deja archivo

La confrontación entre los distintos sectores ya se expresa en redes sociales, con cuentas vinculadas a cada espacio difundiendo actos, encuestas y cuestionamientos cruzados. El problema, señalan analistas consultados, es que cada acusación queda como archivo: lo que hoy es un cruce interno puede ser usado por el adversario externo durante la campaña general. El desafío para el peronismo es competir internamente sin que esa disputa destruya la posibilidad de reunificarse después.

Scroll al inicio